El puntero del torneo que no miramos

Estudiantes lidera, con Racing y San Lorenzo, la tabla de los promedios producto de un trabajo continuo, efectivo y con grandes resultados. Así dejó atrás una zona compleja que lo tuvo a sólo 10 puntos del descenso hace poco más de tres años. La llegada de Pellegrino fue clave para disfrutar de este momento sin complicaciones en la tabla que asusta(ba).

02/11/2016 08:52 Noticias
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“Debemos ser realistas. A todos nos gusta por pelear por cosas importantes, pero la realidad indica que debemos mirar los promedios. No podemos seguir perdiendo puntos porque vamos a complicarnos”. Leandro Desábato, marzo 2013.

En abril de 2013 la ciudad vivía uno de sus peores desastres producto de la corrupción política y la falta de previsión durante una histórica inundación. En esos días tristes donde muchos perdieron todo, el fútbol pasó a un segundo plano. Fue mucho más importante -lógicamente- la función social que cumplieron los clubes que su performance futbolística y los resultados obtenidos.

En ese clima tan especial, Mauricio Pellegrino asumió su cargo como entrenador de Estudiantes  con un desafío durísimo por delante: olvidarse de los problemas que el equipo tenía con el descenso y devolverlo a los primeros lugares. Tras una serie de malas campañas y cambios de entrenadores, Estudiantes ocupaba el puesto 13 en la tabla de promedios con apenas 85 puntos y estaba a diez del último que bajaba. Paradójicamente, 20 años después del último descenso, la permanencia en Primera División volvía a ser tema de agenda impuesto por el mismísimo capitán Chavo después de una derrota ante Argentinos Juniors.

Hoy la declaración, el contexto y el tema en sí es una simple anécdota. Estudiantes pasó a ser uno de los tres equipos más regulares de los últimos años y encabeza la tabla de promedios junto a Racing y San Lorenzo. Los tres equipos cosecharon 136 puntos en 73 partidos disputados y obtuvieron un coeficiente de 1,863. Una posición inmejorable a la que se accede mediante un trabajo a largo plazo que dio sus frutos en la actualidad.  

La tabla en la pelea por no descender comprende la sumatoria de los puntos que los equipos obtienen durante los últimos tres años. Se dividen los puntos obtenidos por los partidos disputados y el promedio es el que marca la posición de cada club. En la actualidad se toman en cuenta los torneos Transición 2014 (31 puntos), la temporada 2015 (51 puntos), el Transición 2016 (32 puntos) y la temporada actual (22 puntos). La única diferencia entre Estudiantes y quienes comparten la cima de la tabla es que tanto Racing como San Lorenzo pudieron coronar alguna de sus buenas campañas con un título, en cambio el Club mantuvo su regularidad pero no alcanzó el premio mayor. 

Otro dato para tener en cuenta es cómo estaba el equipo que lideraba los promedios cuando el descenso era una amenaza. Tras haberse consagrado campeón de la mano de Gareca, el líder era Vélez que luego de su último gran dominio ostentaba tres campañas de más de 60 puntos en cada una de ellas. Hoy la realidad es diametralmente opuesta: cambia de entrenadores constantemente, sus jugadores son amenazados por los hinchas y su presidente analiza renunciar debido a la actualidad del equipo. Si el torneo culminase hoy, sería el segundo peor promedio de la temporada siguiente superando solamente a Arsenal de Sarandi, otro en franca decadencia.

 

Un último detalle para entender el gran momento: el equipo de Vivas es el mejor del año en un imaginario torneo largo y sin interrupciones. Suma 54 puntos en 24 partidos con una efectividad que alcanza el 75%. Además, le sacó 5 puntos a San Lorenzo y 6 a Lanús, el último campeón. Ni hablar de los 21 puntos que le lleva a River, el rival del próximo sábado...

La continuidad de un proyecto tiene sus frutos. Más allá de los cambios de entrenadores, mantener un norte y saber hacia dónde va le permitió a Estudiantes llegar a un lugar de privilegio valorado por pocos, pero que significa mucho. La tranquilidad de tener un colchón de puntos que te permita trabajar con tranquilidad, subir chicos de divisiones juveniles y no jugar con la presión por mirar la tabla de abajo debe considerarse un triunfo importantísimo para seguir desarrollando el crecimiento del Club.