Farías, el 9 que nunca pudo volver y hoy es héroe en Cali

A los 36 , metió uno de los goles del ascenso del América y todo indica que se retirará ahí. Al menos cinco veces estuvo a punto de retornar al Club, pero... ¿Por qué nunca regresó?

29/11/2016 11:31 Noticias
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No fue hace mucho. "Mi sueño sigue siendo retirarme en Estudiantes", decía Ernesto Farías, en junio de este año. Pero ese deseo, todo indica, ya no sucederá. Incluso, cambió en las últimas horas: el Tecla, que ya era ídolo en América de Cali, pasó a estatura de héroe después de convertir uno de los goles que le dio a ese gigante colombiano el ascenso a Primera tras cinco años. "Lo que me quede de carrera, lo quiero jugar con la camiseta del América", dijo el delantero, que tuvo al menos cinco regresos frustrados al Club que lo vio nacer y en el que fue ídolo en épocas de vacas flacas.

 Farías, de 36 años, había llegado al América de Cali en el 2015, luego de superar una lesión en la rodilla. Allí, rápidamente, se convirtió en un referente. En su primera temporada, jugó 32 partidos y convirtió en la mitad (16), pero al equipo no le alcanzó para lograr el ansiado regreso a Primera. Fue entonces que el Tecla se ganó a los hinchas de los Diablos Rojos al prometer que no se iría del club hasta tanto no conseguir el objetivo. Así fue, además, que renovó por un año más.

 

 

Y este año, cumplió su promesa. Marcó 13 goles en 28 partidos, pero el más importante fue el que metió el domingo, el primero del 2 a 1 ante Quindío (la bajó de pecho y definió de zurda), que finalmente consumó el ansiado ascenso. Además del capitán, fue el máximo goleador de un equipo (cuatro veces subcampeón de la Libertadores) que por fin pudo cortar su maleficio.

 

 

Así, todo indica que el Tecla se retirará en el 2017 jugando con el América en la Primera División del fútbol colombiano y que ese viejo sueño de verse otra vez vestido de rojo y blanco sólo se revivirá en YouTube. Al Club estuvo a punto de volver en por lo menos cinco ocasiones. La última fue en 2013, cuando Pellegrino le bajó el pulgar porque no lo consideraba prioridad. En ese tiempo, incluso, hubo tratativas directas.

 También estuvo cerca de volver en 2009, con Estudiantes campeón de América y preparándose para el Mundial de Clubes. En esa ocasión, fue para cubrir la vacante que había dejado la Gata Fernández. Pero tampoco se pudo concretar su retorno. El presidente Rubén Filipas apostó por otras negociaciones que tampoco tuvieron éxito (José Sosa, por caso). 

Pero Sabella volvió a insistir por él en otras dos oportunidades: una a medidos del 2010, cuando Mauro Boselli fue transferido a Inglaterra. Pero allí, en su lugar, llegó Rodrigo López, quien terminó marcando los dos goles del título del Apertura de ese año a pesar de sus problemas en la rodilla drrecha. Esa situación hizo que Pachorra volviera a la carga por el Tecla en el verano del 2011, pero la directiva tampoco le dio el gusto. Ni a ese pedido ni a otros. Fue entonces cuando llegó de imprevisto Nelson Benítez, uno de los detonantes de la salida de Pachorra.

 

"Si hay diferencias, se pueden solucionar sentándose a hablar", dijo alguna vez Farías sobre las versiones de su distancia con Verón, la que muchos vieron como una de las causas que impedía su regreso. Esos rumores nunca llegaron a confirmarse y sólo tuvieron eco, justamente, en esta frase del delantero.

 

De todos modos, el Tecla dejará una huella indeleble en Estudiantes: con 95 goles, figura quinto entre los máximos artilleros de la historia. Además, fue uno de los ocho jugadores del Club que salieron goleadores de un torneo de Primera: fue en el Apertura 2003. Una marca que tienen Alberto Zozaya, Ignacio Peña, Alfredo Letanú, Sergio Fortunato, José Luis Calderón, Mariano Pavone y Mauro Boselli.