López, el héroe impensado

Roro hizo los dos goles de la consagración en el partido ante Arsenal y su nombre quedó grabado en la historia del Club. Tras un semestre repleto de lesiones y dudas, su jerarquía le permitió aparecer en momentos claves y aportar su granito de arena para el campeonato. Los goles del final fueron un premio al esfuerzo por no defraudar a Sabella.

11/12/2016 13:52 Noticias
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La única duda que había al momento del anuncio de la contratación de Hernán Rodrigo López  era su condición física. Goleador de raza, fue el apuntado por Alejandro Sabella para reemplazar los goles de Boselli y su foja de servicio respaldaba su contratación: campeón y goleador en varias ligas hacían que lo único que podía representar un problema era su lesión en la rodilla.

Tras solucionar algunos problemas de papeles, López debutó en la segunda fecha del torneo ante Quilmes y marcó un gol de penal para la victoria 2 a 0 en la que también anotó Braña. Después, la rodilla lo tuvo a maltraer y recién pudo volver a marcar en el partido ante Olimpo de la fecha 10 cuando el equipo también ganó 2 a 0. 

De allí en adelante el torneo se le hizo insoportable. La lesión no lo dejaba entrenar con normalidad y, por consiguiente, no poder pelear el puesto con las mismas armas que sus compañeros. Para colmo Sabella lo necesitaba y el podía jugar apenas un puñado de minutos. Sobre el final del torneo su participación comenzó a ser más habitual y fue decisivo en los encuentros ante independiente y Arsenal: en uno metiendo el centro para el gol de La Gata y en el otro marcando los dos goles para el Título.

Luego de aquel  semestre, la salida del DT aceleró la suya. Tras la primera parte de 2011 se fue a Banfield, donde logró algo más de continuidad antes de volver a Libertad de Paraguay, su lugar en el mundo.

Rodrigo López no tuvo un gran rendimiento en Estudiantes pero sus esporádicas apariciones quedarán grabadas a fuego por la importancia que tuvieron para lograr el campeonato de 2010.