#NuncaDejesDeCreer

El optimismo de Simeone fue vital para obtención del campeonato. Aún con el empate consumado ante argentinos, el DT invitó a los hinchas a aferrarse a la ilusión –mínima por cierto- de llegar a un desempate y el equipo logró lo que parecía un imposible. Tiempo después, aquella se transformó en su frase de cabecera y hasta el título de su último libro.

12/12/2016 23:41 Noticias
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“En la vida siempre hay que creer. Tenemos una chance y queremos aprovecharla. El domingo necesitamos un estadio repleto que nos apoye y crea que podemos llegar a la final con Boca. El que no crea, que no venga”.

Hace un puñado de minutos que terminó el partido que Argentinos Juniors le empató a Estudiantes a nada del final. El vestuario es una decepción mayúscula. Hasta que aparece él. Que también estaba desilusionado pero no podía permitirse que sus jugadores lo vean así. Casi sin mediar palabras dejó que se enteren por la prensa de lo que iba a decir. Enfrento una maraña de micrófonos con la convicción de los grandes y el humor social cambió. Las caras fueron otras. Nadie sabía bien cómo, pero estaba claro que el empate dolía un poco menos que lo que realmente dolía.

Simeone tiene la capacidad de convencer de que lo imposible puede pasar. Después de aquella frase, apenas diez días después, estaba festejando su primer campeonato como entrenador. La final ante Boca era historia y su carrera comenzaba a edificarse en base a logros y trabajo. “Esto es impagable. Se me presentan muchas imágenes. Este estadio (el de Vélez) me vio nacer y hoy gano acá mi primer campeonato. Siempre hay que creer. Nunca hay que dejar de creer", dijo el Cholo en un vestuario cuya temperatura superaba los 40 grados. Esa frase, quedó inmortalizada.

Cuando el Cholo llegó a Madrid el factor psicológico del equipo fue el primero que atacó. Sus conferencias se transformaron en lecciones de futbol y optimismo y los títulos fueron llegando con naturalidad. Antes de su segunda final de Champions ante el Real Madrid, maquilló el avión con su frase de cabecera y sus jugadores convivieron con su mensaje a lo largo de todo el viaje.

Sus hinchas hicieron propia la frase y lo tienen en lo más alto. Como creyeron aquella vez los hinchas de Estudiantes, los del Aleti han cumplido con el pedido de Simeone y se lo reconocen en cuanto “mosaico” preparen para recibir al equipo en partidos de enorme magnitud.

Más allá de las valoraciones del Cholo como entrenador, está claro que es un ganador de pura cepa. Lo era como jugador y lo es como entrenador. Su fortaleza anímica y la confianza en su trabajo y capacidad hicieron que se convierta en uno de los mejores entrenadores del mundo. Su último libro, “Creer”, tiene una plataforma en donde el Cholo no sólo habla de fútbol sino de la importancia que tiene el hecho de creer en sus cualidades.

“Nunca dejes de creer es algo que está inmerso en el club. Y nosotros creemos. Y no nos salimos de lo que queremos hacer. El primer tiempo lo llevamos donde quisimos; en el segundo, no. El partido fue más cercano a lo que el Barcelona quería. Pero nos hicimos fuertes, con los jugadores, con la gente, con el trabajo…” dijo tras eliminar al Barcelona de la Champions de 2014. Una clara muestra de que tenía las cosas tan claras como hace 10 años.