El jugador del pueblo

Santiago Ascasibar fue elegido por los hinchas como el mejor jugador del año. Su llegada al equipo fue un acontecimiento y el público lo escogió por sobre la jerarquía de Andújar, la elegancia de La Gata Fernández o la regularidad de Schunke. En 12 meses se consolidó en Primera, llegó a la Selección, jugó los JJ.OO y mandó a Braña al banco. ¿Qué tal?

23/12/2016 09:51 Noticias
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Sin dudas el 2016 fue el año de Santiago Ascacibar. Allá por enero, Nelson Vivas asumía la conducción técnica del equipo y con el llegaban algunos pibes de la Categoría 97’ que habían ganado roce en distintos torneos internacionales años atrás. Entre ellos se destacaban el hijo de Raúl Cascini y un tal Ascacibar, del que todos hablaban maravillas. Cuando Nelson y el presidente se sentaron, junto con Agustín Alayes, a diagramar el plantel Vivas los sorprendió sosteniendo que no debían buscar volantes centrales porque confía en los pibes del Club. Y no le erró.

Desde que subió al plantel, El Rusito nunca fue suplente. Ni siquiera en las prácticas. Y cuando debutó le devolvió la confianza a Vivas con rendimientos descomunales. Su velocidad, su condición física, su capacidad de quite y su manejo de ambas piernas lo llevaron a ser el jugador más valorado por los seguidores de Animals! en Twitter, que lo eligieron como el mejor jugador del año.

 

Con apenas un puñado de partidos en el equipo fue convocado a la (desastrosa) Selección Sub 20 que fue víctima de la desorganización de AFA y fue a los Juegos Olímpicos a los tumbos. Con semejantes falencias organizativas, el resultado estuvo a la vista: el equipo, que tuvo a Rulli como capitán, quedó eliminado en primera ronda y fue una de las peores actuaciones de un seleccionado en los últimos años. De todas formas, la opinión pública destacó apenas a un par de jugadores que se salvaron del papelón entre los que estaba Santiago Ascacibar.

En Estudiantes vivió momentos increíbles. Ganó su primer clásico en Primera, peleó el Torneo Transición y participó de la clasificación del equipo a la Copa Libertadores 2017. La llegada de Braña no le movió un pelo: no sólo nunca salió del equipo, sino que consiguió que la gente lo valore por sobre ídolos del Club, como el mismísimo Chapu o el propio Damonte, su fiel compañero de la mitad de la cancha. Justamente la llegada de Braña fue motivo de una producción especial de Animals! en la que compartieron sus sensaciones y unas cuantas fotos con mucho humor.

A lo largo del año Ascacibar también debió abstraerse de las ofertas que hubo por su pase. Atlético Madrid y Real Sociedad se interesaron en él y el Club se mantuvo firme en su postura de no venderlo para que juegue la Copa del año próximo. “Ya está hablado con sus representantes: El Rusito va a jugar la Libertadores con nosotros”, dijo hace algunos días Verón que también se entusiasma de sólo pensar en que compartirán equipo desde enero. El presidente sabe que será difícil sostenerlo mucho tiempo más porque los euros pesan en la economía diaria y por un jugador de las características de Ascacibar se pueden rechazar algunas ofertas, pero al final la venta se concreta. 

Ascacibar fue el jugador del año. Cerró el 2017 ganando el Premio Alumni y estando ternado en los Premios Olimpia. Se hizo patrón de la mitad de la cancha y llegó a jugar partidos fuera de serie, que significaron un enorme reconocimiento para él y para el Club.