El jugador de los 133.000 dólares por partido

González Pirez se va a jugar a Estados Unidos con números que impactan: el Atlanta United, el equipo que dirige el Tata Martino, le pagará al Club 2 millones de dólares por la mitad del pase. Si tomamos como referencia que es suplente y apenas jugó 15 partidos en el año, la venta entra entre las mejores de los últimos años.

25/01/2017 15:12 Noticias
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Si algo caracterizó a Estudiantes en los últimos años fue la enorme capacidad de venta que tuvo para generar dinero y no regalar jugadores. Un poco por su estabilidad económica, otro poco por la capacidad de sus dirigentes a la hora de negociar y otro por la jerarquía de los jugadores que vendió. En las últimas horas se cerró la trasnferencia de Leandro González Pirez al Atlanta United, un ignoto equipo que tiene apenas tres años de vida y contrato a Gerardo Martino como entrenador, a cambio de 2 millones de dólares por el 40 o 50% de su ficha, algo que no fue informado aún.

La venta de por sí es extraordinaria y mucho más si tenemos en cuenta que se va un suplente. Jerarquizado, es cierto, pero suplente al fin y al cabo. Que apenas jugó 15 partidos y que pintaba para sumarse al equipo en este año pero ante la posibilidad de venta los dirigentes no dudaron: entre su salida y la de Andújar se definieron por él. Evaluaron que su trasnferencia sería menos conflictiva que la del arquero y por eso tomaron la decisión. Económicamente es un número algo menor lo que ingresará al Club en relación a la hipotética venta de Andújar pero la forma de pago es muy ventajosa.  

González Pirez llegó a Estudiantes en enero de 2016 luego de una ardua negociación que incluyó dejar en espera a Racing y Boca. Su pase fue muy cotizado y fue una medalla dirigencial que haya arribado. En aquel momento se pagaron 1.250.000 dólares por la mitad del pase y la intención era que sume minutos, experiencia y el día de mañana reemplace a Desábato. Pero la actualidad del Chavo, la pronta eliminación en la triple competencia y la regularidad de Schunke hicieron que la cosa sea cuesta arriba. Apenas jugó 15 partidos en el año  y aún así dejó una grata impresión entre los hinchas.

“Me hubiese gustado jugar un poco más pero me llevo una gran imagen del club, de mis compañeros, del cuerpo técnico y de la dirigencia. Estoy contento con la transferencia y triste por tener que dejar el club. Ojalá pronto pueda volver”, dijo en su despedida ante la prensa.

El 2017 pareció tener otro rumbo. Vivas ideó un equipo con línea de tres defensores y su presencia estaba asegurada. Sin embargo el fútbol lo sorprendió y un llamado de Martino le cambió la ecuación. El lugar por el que peleaba en la consideración del DT junto a Martín Demichelis fue para él, ya que el defensor de la Selección eligió quedarse en Málaga por cuestiones familiares. Una vez que Estudiantes pisó tierra yankee, las negociaciones avanzaron y llegaron a buen puerto para que González Pirez pase a ser compañero, entre otros, de Miguel Almirón el crack que jugó en Lanús.

El club al que irá tiene apenas tres años de vida y una montaña de dólares para armar su plantilla. Será su primera participación en la MLS y buscó un entrenador que arme un equipo competitivo y ayude al progreso del fútbol estadounidense pero que además sea un buen docente. Por eso cada pedido del Tata parece palabra santa. Y que Martino se haya fijado en él no deja de ser una caricia al ego. 

Los caminos de González Pirez y Estudiantes se separan, al menos por ahora. El defensor que llegó para ser el sustituto de Desábato se va sin haber cumplido el objetivo pero dejándole al Club una buena imagen deportiva, una montaña de dólares y la continuidad de Andújar...