Quién es quién en la interna de la CD

La salida de Alayes dejó caer el manto que cubría las diferencias entre dos grupos que conforman la comisión directiva y son irreconciliables. Los encontronazos empezaron el año pasado y llevaron a amagar con renunciar al mismisimo Verón. Aún así, la situación no se solucionó y la fractura es cada vez más grande.

23/03/2017 08:21 Noticias
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Hacia rato que no pasaba. Acaso desde el famoso enfrentamiento Abadie-Alegre que terminó con la renuncia de una porción de la dirigencia en 2008. Hoy la historia se repite: las diferencias de manejo dividieron en dos a la comisión directiva de Estudiantes y se cargaron a Agustín Alayes, uno de los grandes ídolos del Club que cumplía funciones como secretario técnico. 

Nadie podría especificar dónde comenzaron los problemas, aunque a esta altura del partido no parece determinante. ¿De qué sirve si nada va a frenar una división que hace años no se veía? Pocos imaginaban que esto podría pasar. Mucho menos con una figura tan fuerte en el cargo presidencial como la de Sebastián Verón. Pero aún con él como cabeza, sucedió. Y no bastó que el presidente amague con renunciar vía correo electrónico. Al contrario. Los muchachos potenciaron los conflictos y Alayes terminó yéndose. Un poco por el cansancio de los -exitosos- 4 años y 4 meses de gestión y  bastante más "porque le hicieron la vida imposible", como marcaron desde su entorno.

Las diferencias están entre los dirigentes que son cercanos a Alayes y los que responden a los hermanos Russo, amigos de Verón de toda la vida. El Flaco armó su grupo de trabajo junto a Osvaldo Lombardi (histórico dirigente que participó en varios procesos), Diego Ronderos y Juan Martín Aiello, dos directivos más jóvenes que se transformaron en sus laderos hasta por una cuestión generacional. A ellos se sumaron con el tiempo Martín Gorostegui, el secretario general, Mariano Vázquez Mangano, uno de los vice, y Marcelo De Luca, el presidente provisorio de la Superliga. Entre todos consiguieron formar un grupo de trabajo unido con un objetivo claro que potenció el trabajo de Alayes, que se transformó -lógicamente- en el referente. Su influencia en las decisiones y la llegada con el plantel y cuerpo técnico lo llevaron a ser una persona fundamental en el día a día del Club. 

 

Del otro lado del mostrador hay otro grupo que está compuesto por los hermanos Russo, Sebastián y Agustín, Claudio Bernard, Sergio Buscemi, Martín Di Bella y Héctor Nieves entre otros. Bernard es quien se encarga de las cuestiones vinculadas a la seguridad y organización de partidos. Renunció a fines del año pasado por diferencias de manejo y luego de una charla con Verón volvió  su cargo. Buscemi es el pro secretario de finanzas y trabaja codo a codo con Di Bella y Sebastián Russo, que pasó de ser revisor de cuentas a tener un cargo rentado como gerente general tras la salida de Fernando Massi en 2015. Junto a su hermano Agustín llegaron como hombres de confianza de Verón y hacen valer esa condición cada vez que pueden.      

Las versiones en torno al porqué de las diferencias son muchas. Celos, miradas distintas, interferencias de límites entre un área y otra y falta de feeling personal llevaron a una fractura que tomó ribetes personales. Acaso el punto de ebullición fue en la previa del último clásico, cuando Osvaldo Lombardi estuvo a punto de renunciar. Sucede que él partió en el ómnibus con el plantel y sus hijos viajarían en la camioneta que llevaría al resto de la delegación al Bosque. Allí fue cuando directivos vinculados al otro grupo no les permitieron subir y las diferencia se volvieron irreconciliables. 

¿Y Verón? Por ahora es la pregunta del millón. Su figura no alcanzó para nuclear a todos y tener armonía laboral. Los más difícil de entender es que parte de sus amigos más cercanos (Alayes por un lado y los Russo por el otro) tengan estas diferencias y no exista solución alguna. Ni siquiera su amague de renuncia bastó. Su forma de conducción no le permitió resolver un problema grave que terminó con la directiva fracturada y un futuro incierto de cara a las elecciones de octubre. 

 

Fotos: Diario El Día y Prensa Estudiantes.