Laboratorio Pincharrata

Estudiantes volvió a marcar de pelota parada con una gran jugada que rememoró viejas épocas. El gol de Toledo fue (casi) una obra de arte que le permitió al equipo de Vivas conseguir la ventaja que después no supo mantener. La increíble similitud con el gol que Argentina le marcó a Inglaterra en Francia 98.

28/03/2017 21:43 Noticias
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En pocos lugares se festejan tanto los goles de pelota detenida como en Estudiantes. Tal vez porque sea un culto al trabajo, a la dedicación y a la inventiva. Tal vez porque así logró conseguir una marca registrada que pasa de generación en generación. O tal vez se trata de disfrutar el simple hecho de convertir un gol como muchos minimizan y ningunean. No debe haber en el mundo un hincha que disfrute tanto de un gol de pelota parada como lo hace el de Estudiantes. Por eso entre tanta pálida por el momento del equipo el sábado el gol de Toledo fe una caricia al alma.

La jugada terminó sucia pero fue excelente y sirvió para despistar al rival. Un tiro libre en la puerta del área de Atlético pareció que iba a ir con remate directo de Solari u Otero. Sin embargo Augusto tocó corto para la sorpresiva aparición de Tití Rodríguez, que fue hostigado al momento de patear. Sin embargo y pese al cierre del defensor de Atlético el disparo salió y derivo en Toledo, que se tuvo que zambullir en palomita para arcar el gol.  

 

 

La jugada tiene características similares a la que hizo la Selección en el Mundial de Francia 98 en el partido ante Inglaterra. Allí todos pensaron en un remate directo de Batistuta al arco pero un exquisito pase de Verón dejó sólo a Zanetti, que se desprendió de la barrera y definió al segundo palo. Oh casualidad, Vivas jugó aquel partido. 

 

 

 

Las jugadas no son un calco pero se parecen, lo que evidencia un enorme trabajo puertas adentro que hizo que una jugada, aún siendo conocida, también pude salir bien con unas cuantas horas de ensayo. La pelota detenida ha sido un arma fundamental en la historia del Club y Vivas lo sabe. Podrán cambiarse entrenadores y jugadores pero la esencia se mantiene. El Laboratorio Pincharrata está más vivo que nunca.