Los herederos de la mística

Ascacibar, Rodríguez y Cascini son el reflejo del trabajo en las Divisiones Juveniles. Los tres terminaron en cancha el partido ante Arsenal dejando en caro que la idea del Club es seguir potenciando chicos. La Categoría 97 busca dejar su huella, tal cual lo hicieron otras que le reportaron una buena fuente de ingresos a las arcas de la tesorería.

04/04/2017 08:22 Noticias
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El futuro llegó. De eso no hay dudas. Si bien es cierto que siempre es necesario conservar un equilibrio, los pibes en Estudiantes pisan cada vez más fuerte. Y en ese aspecto se destacan los nacidos en el año 1997 que están llamados a ser una de esas camadas que se recordará en el tiempo. Con Ascacibar, Tití, Cascini y -un poco más atrás, Gómez como estandartes, el grupo viene jugando junto hace tiempo y hasta tuvo roce internacional cuando disputó un torneo en Malasia hace un par de años y perdió la final con Inter de Porto Alegre.

Con el correr del tiempo el plantel se fue puliendo y los más destacados llegaron a Primera. En el camino quedaron algunos jugadores de buena calidad como Lattanzio, Adín o Ireba que esperan su oportunidad para poder mostrarse, pero la competencia no es sencilla y el nivel debe ser superlativo para tener chances en el plantel superior.

A lo largo de la historia el Club ha tenido un gran trabajo en inferiores posicionándose como formador y exportador de talentos. Si bien es cierto que no es habitual que 7 u 8 jugadores lleguen a Primera por categoría, cada tanto aparece una nueva y nutrida camada que marca el camino.

Allá lejos y hace tiempo podemos encontrarnos con la 73’ que encabezaron Martín Palermo y Gastón Sessa. Cuando les tocó llegar al plantel superior la actualidad del Club les jugó en contra. El desorden institucional y deportivo no permitió que pudieran mostrar sus condiciones y formaron parte del plantel que descendió.

Un poco más acá en el tiempo nos encontramos con dos categorías, la 80’ y 82’, que también dejaron su huella y una carretilla llena de dólares. En la primera la dupla de atacantes la conformaron Luciano Galetti y Ernesto Farías. Entre los dos se pusieron al hombro un momento delicado deportivamente y lo sacaron adelante. Y en la 82’ nos encontramos con Mariano Pavone, Pablo Lugüercio e Israel Damonte.

La categoría 89’ también aportó varios jugadores a Primera. Los más emblemáticos fueron Silva, Iberbia, Sarulyte, Fede Fernández y Pablo Piatti. Por estos dos últimos ingresaron más de 10 millones de dólares en concepto de transferencias. Fernández, además, jugó un Mundial.

Otra camada destacada fue la categoría 92’, con Gerónimo Rulli a la cabeza. Ese año nacieron también Diego Mendoza y Mauricio Rosales. Ese grupo se completó con Carrillo (categoría 91’) y Silva, Correa y Anselmo  (categoría 94’) para formar un gran plantel que -también- dejaron excelentes ingresos en el Club producto de sus ventas.

Foto principal: Prensa Estudiantes.