De Piatti a Desábato: cómo usar la cabeza en El Parque

Estudiantes visita a Newell’s en Rosario, donde en los últimos diez años dos de los goles más gritados fueron sobre el final y con la testa. Los protagonistas fueron un grandote referente y un petiso que recién arrancaba. Distintas historias con un final en común: el festejo.

14/04/2017 09:14 Noticias
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Allá por el año 2006, Pablo Piatti debuta en Primera División en “El Coloso del Parque”. El pibe de apenas 17 años llegó al Club de la mano de Claudio Vivas -ferviente hincha leproso- y rápidamente se ganó la atención de Simeone, que notaba en él desequilibrio, velocidad y un enorme olfato goleador. En varias charlas con Nelson Vivas, el actual entrenador y su ayudante en aquel momento, discutían habitualmente sobre cuándo incluirlo entre los concentrados. Claro, la cosa no era sencilla: Pavone y Calderón eran los titulares, Lugüercio y Maggiolo los suplentes y los pibes debían esperar.

Aquel 18 de noviembre de 2006 el destino quiso que Simeone despeje sus dudas y lo lleve al banco. Y también el destino quiso meterlo en la historia grande del Club. En la pelea con Boca por el campeonato, Estudiantes perdía y resignaba puntos vitales. El empate de Calderón a los 44 del segundo tiempo no alcanzaba, ya que el equipo debía ganar y esperar un resbalón del Xeneize. Piatti había entrado algunos minutos antes de la igualdad y marcó el gol definitorio en el minuto 49 de partido. Con el equipo volcado al ataque y con voracidad por ganar, Pavone se recostó de volante y mandó un centro excepcional para que Piatti marque el tanto que posibilitó la victoria y un mes después, la coronación.

 

En ese 2006 Desábato no estaba en el Club. Su primer semestre fue en Quilmes y el segundo en Argentinos Juniors. Sí, en ese Argentinos que sacó un empate en la anteúltima fecha que sólo sirvió para hacer más espectacular la consagración. Cuando regresó, de a poco empezó a meterse en la consideración del Cholo y cuando empezó a jugar no salió nunca más del equipo. Fue campeón de la Copa 2009 y del Apertura 2010 y es uno de los mejores defensores de la historia de Estudiantes. Muchas veces menospreciado por los analistas del fútbol se dio el lujo de jugar en la Selección y hasta dar una charla motivadora para Messi y compañía. Siempre dio la cara. Como aquella vez en Rosario, cuando salvó el pellejo de Mauricio Pellegrino.

Sucede que el ciclo tenía unos pocos meses y al hincha no le gustaba la manera de salir jugando que proponía el entrenador. Los resultados se repartían entre victorias y derrotas y a Mauricio lo empezaban a mirar de reojo. Para colmo el mercado de pases había sido sumamente activo y los refuerzos no marcaban la diferencia esperada. Ese partido en El Parque se jugó el 31 de agosto y NOB ganaba desde temprano con el gol de Pablo Pérez. Estudiantes jugó un gran segundo tiempo y llegó a la igualdad tras un centro de Patito Rodríguez y un gran cabezazo de Desábato, que salió disparado a festejar su gol con el entrenador que en ese momento lo gritó como un jugador más.