Ascacibar, el pibe de 20 que ya hace el curso de DT

El Rusito es un Simeone en potencia: respira, vive y siente fútbol. Curioso como pocos a su edad -secundario completo y carrera de antropología en mente para cuando el tiempo lo permita- ya tiene hecho el primer año del curso de DT y no pudo seguir porque ¡no se lo permiten por la edad! La historia de un pibe que vive el Club como pocos.

24/04/2017 23:17 Noticias
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Faltaba un buen rato para que el plantel empiece a trabajar el viernes antes del partido frente a Huracán y ahí estaba él. Haciendo nada. Simplemente estando. Tomando mate. Disfrutando del Country, esperando que se haga la hora del entrenamiento. Tras la práctica -lejos de irse primero- se quedó otro un buen rato y se fue último. De no haber sido Santiago Ascacibar, un pibe de apenas 20 años, el protagonista de la historia acaso estas líneas no tendrían interés. 

Su corazón late al ritmo del fútbol. La misma vehemencia con la que busca recuperar la pelota la utiliza para despejar sus inquietudes. Con apenas 20 años ya completó el primer año del curso de entrenador en el que tuvo como compañeros a Luciano Aued y Diego Milito, entre otros. “Hice primer año para poder mejorar algunas cosas. Esa fue mi principal motivación. Igualmente, este año está dirigido al fútbol infanto-juvenil…”, dijo el pibe cuando fue consultado por Animals! al respecto. Y se entusiasma con hacer el segundo año, aunque para eso deberá esperar un tiempo: “No pude hacerlo porque hay que ser mayor de 23. Supongo que ese año debe estar más lindo, je”.

No es habitual que un jugador de tan corta edad tenga las inquietudes que Ascacibar manifiesta habitualmente. Sus ganas de progresar, su profesionalismo para entrenarse y cuidarse fuera de la cancha no hace más que definir una forma de vida. No son pocos los que lo consideran como un potencial Simeone o Mascherano y no sólo por su forma de jugar. El pibe es valorado por sus condiciones y también por su manera de tomarse el fútbol como medio de vida.

“Ascacibar tiene una madurez poco habitual para un chico de su edad. Es nuestra responsabilidad guiarlo y acompañarlo en todo lo que podamos” dijo el presidente Verón hace un tiempo.

La devoción de Ascacibar por mejorar se relaciona con la forma de escuchar a los más grandes y de copiar los detalles que le sirvieron al Club para marcar diferencias. Por eso fue tan valorado en el Sub 20 y se transformó en el capitán del equipo. Por eso no es sorprendente que mencione a Estudiantes en una arenga o se quede mejorando el pase largo con el presidente luego de un entrenamiento.

Ascacibar terminó el secundario en el colegio del Club, Verón le entregó el diploma y manifestó públicamente sus ganas de estudiar antropología. Así lo reconoció en una entrevista que le dio al Diario La Nación hace algunos meses:

--¿Es cierto que fue Verón el que te convenció para que terminaras la secundaria?

--Sí. Un día me preguntó cómo venía con los estudios, yo le conté que me faltaba un año y enseguida me motivó para que terminara la escuela en el colegio de la institución. Dejé pasar un par de semanas hasta que entendí que tenía razón y que era algo que tenía que hacer. Y tal como me había prometido, Sebastián se puso a mi disposición.

--¿Y después te anotaste en la carrera de antropología?

-- Sí, me anoté, pero lamentablemente no pude empezar porque los horarios en la "A" son muy cambiantes. Igualmente, no lo descarto de mis objetivos personales. Antropología me gusta y también podría ser algo más relacionado al deporte, como el profesorado en educación física.         


Los dirigentes están en la dicotomía de venderlo o no. Ofertas y conversaciones no faltan, aunque todavía no se sabe dónde jugará en el segundo semestre. Mucho menos que será de su vida en 2018. Por lo pronto, los directivos desecharon un par de ofertas de Real Sociedad y no escucharon los sondeos del Atlético de Madrid. Sí, el equipo del Cholo. Hace un año, Simeone lo llamó a Vivas y le preguntó por él. Pero el Club consideró que era demasiado rápido para avanzar en el pedido. Ahora, con los JJ.OO y un Sudamericano en el lomo y un Mundial Sub 20 por delante, los directivos saben que se avecina otra venta millonaria. La primera que servirá como puntapié inicial de la salida de la nueva camada.


Ascacibar es el jugador del futuro. No sólo juega bien sino que también entrena el cerebro, algo que en Europa se valora tanto como las cualidades futbolísticas que un jugador puede tener.