Para muchos, ya es una misión imposible

Tras la catastrófica derrota ante Nacional, Animlas! consultó a sus lectores si creen posible la clasificación a Octavos y la respuesta fue contundente: casi el 80% cree que el equipo se quedará en Fase de Grupos. ¿Cómo se llegó a semejante desazón? ¿Por qué el equipo no es confiable? La Copa que empezó como una ilusión y se transformó en una pesadilla.

03/05/2017 08:04 Noticias
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Hace más o menos 9 meses que la Copa Libertadores 2017 fue para Estudiantes tema de conversación, entusiasmo e ilusión. Específicamente aquella tarde que el presidente Verón anunció qué si se vendían el 66% de los palcos del nuevo Estadio, la jugaría. Lo que pareció una estrategia de marketing se volvió una realidad y Sebastián tuvo su regreso. Lo que nadie jamás imaginó fue que ese regreso sería en semejante contexto: a falta de dos partidos para terminar la competencia grupal el equipo está último, con un promedio de gol que lo condena, casi sin chances de clasificar y con serio riesgo de quedarse afuera de la Copa Sudamericana.

Tras el partido de ayer, Animals! quiso conocer la temperatura del hincha. Para ello utilizó la red social Twitter y le preguntó a sus lectores si veían que el equipo tenía chances de meterse en Octavos. La respuesta fue lapidaria: casi el 80% de los votantes cree que el equipo quedará eliminado de la Copa. 

Más allá de la opinión de los hinchas, la realidad es que la clasificación depende -casi- de un milagro. Estudiantes está último con tres puntos, una diferencia de gol de menos 5 y debe visitar al puntero y ya clasificado Barcelona en Ecuador. Si el equipo de Vivas gana, deberá esperar un empate entre Nacional y Botafogo para llegar con chances en la última fecha cuando reciba a los brasileños el 25 de mayo en Quilmes. Una combinación de resultados posibles, aunque difícil de conseguir a juzgar por lo que mostró hasta aquí el equipo.


En 4 presentaciones Estudiantes no apareció. Ganó sólo un partido, perdió tres y recibió 8 goles. El promedio de gol en contra lo condena. Para tomar como referencia un ideal, el equipo que ganó la Copa no recibió ni uno jugando como local en 2009. Pero los años pasan para todos. Incluidos los ídolos. Verón, Braña, Andújar y Desábato no son los mismos. Los años pasan y el rendimiento cambia. Ellos sabían que la Libertadores sería compleja. De hecho, hasta lo manifestaron públicamente.

“No somos un plantel armado para ganar la Copa. Hay muchos pibes que empujan pero que no tienen experiencia y nosotros estamos grandes”, dijo el Chavo tras la victoria ante nacional en La Plata. El tiempo le dio la razón.

¿Y entonces? ¿Cómo analizar el momento? ¿Cómo establecer un parámetro? La evaluación final será del DT y la CD. La primera impresión periodística es que al equipo le faltó jerarquía. Que Estudiantes tiene un buen plantel y un técnico muy capaz (trabajador, moderno, autentico, consustanciado con la idea del Club) que está dando sus primeros pasos y no está exento a las equivocaciones. La salida de Ascacibar, el ingreso de Iritier y algunos planteos resultan opinables y hasta cuestionables, aunque el entrenador es Vivas y por algo tomó las decisiones que tomó. No por ello significa que el trabajo que realizó no sirva o todo sea un desastre.

Una vez concluido el semestre, el plantel tendrá una renovación. El nivel de varios jugadores decayó notablemente. Varios contratos se terminan y las ventas ganarán un rol determinante para recaudar dinero y terminar la obra de 57 y 1. La renovación está a un paso. Casi tanto como la de Vivas, que seguirá siendo el DT a menos que él considere que debe dar un paso al costado.

La realidad golpea y duele. Ni el más acérrimo enemigo futbolístico hubiese imaginado una Copa tan dura. Si bien el sorteo avisó que no sería fácill, nadie imaginó semejante presente. Por lo pronto habrá que jugársela en los dos partidos que queden y esperar el milagro, aunque la mayoría crea que la historia es cosa juzgada.