Del porqué de la locura a la lucidez de la cordura

Vivas se mostró genuino como nunca para explicar los motivos que lo llevaron a reaccionar como lo hizo en el partido ante Boca. A horas de jugar un clásico, el técnico habló en el programa “No Somos Nadie” y se abrió como pocas veces ante la prensa: contó parte de su vida privada, los que sintieron sus hijos y su reciente separación. Su crianza y el ejemplo paterno.

11/05/2017 23:58 Noticias
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A corazón abierto. Más que una entrevista pareció una operación del emblemático Dr. Favaloro. Se abrió. Dejó de lado su ¿excesivo? Pensamiento ante cada respuesta y contestó con el corazón. Nelson Vivas se mostró tal cual es. Co miedos, arrepentido y consciente de la macana que se mandó hace casi una semana, cuando se fue expulsado por reclamar un penal y terminar sin camisa en pleno campo de juego.

En el programa “No Somos Nadie”, que se emite por Radio Metro, el DT contó su verdad como no lo había hecho hasta el momento. Aquí los principales párrafos.  

“¿Qué me gustó más, lo de Hulk o Demi Moore? Alguna imagen logré tomarme con humor, pero en realidad ninguna. Porque sentí vergüenza al verme. Vi una persona que no quiero ver, q tengo que lograr de erradicar. Creo conocer el motivo después de analizarlo muchas veces con profesionales, y también creo que estoy a tiempo de cambiarlo. Odio esa parte de mí ".


"Yo suelo tratar de abstraerme de la opinión pública. Como jugador me sentí afectado por la crítica y me hizo mal. Por eso esa conducta de no escuchar opiniones la mantengo. Pero sí, las repercusiones están... Mi hija más chica de 8 años estuvo llorando en el baño porque la cargaban, mi hija más grande, la de 18, fue a bailar y en el baile se desprendían la camisa... El más grande estudia arquitectura y lo tomo más tranqui y tuvo muchos amigos apoyándolo... En un momento dije me deben estar despedazando porque no paraba de mandarme mensajes de apoyo".

“Hay puntos que tiene que ver con situaciones personales que te desbordan. Yo estoy hace 20 días cerrando un divorcio. Mi hija de 8 años, por un motivo especial, le cuesta que la dejemos en el colegio. Llora desde que se levanta y es una conducta que normalmente no ha tenido. Hay cosas que sumaron y me terminaron desbordando”.


"Después del incidente, reuní al plantel el lunes, les hice un paneo del por qué para que conozcan un poco de dónde venía todo, no para justificarme sino para que lo entiendan. Y también hice lo mismo con los dirigentes y me puse a disposición del club para que decidiera: una sanción económica, comunitaria, lo que creyeran conveniente. Hasta explicarle a los chicos como no deben comportarse. O hasta una sanción más grave también. El club entendido que eso no era necesario”.

"Lo de Quilmes fue peor que lo del sábado. Dentro de aquel desborde no logré encontrar un límite. Esta vez sí, porque fue conmigo, fue con la camisa y me fui al vestuario. Aquella vez fue golpear a una persona".


“Crecí en una familia en la que mi viejo laburaba 18 horas al día pero que tenía este tipo de descontroles, de impulsos. Mi vieja lo aceptaba porque el loco se enojaba y luego seguía como estaba y creí que eso era normal. Luego entendí que no, pero es una conducta que forma parte del rasgo de mi personalidad".

“Yo fui criado absorbiendo grandes cosas de mis padres. Mi papá siempre fue muy meticuloso en su profesión y cuando se enojaba, agarrate, porque estaba martillando y podía volar el martillo por el aire. Y mi vieja limpiaba sobre lo limpió... Todo ordenado, patines para no pisar donde había lustrado... Y yo soy así. Me fui de mi casa a los 18 años y hasta que me casé aprendí todas las funciones de ama de casa. Vos entras a mi casa y pareciera que vive una mujer. Soy trabajador, obsesivo y meticuloso como mi viejo. Pero hay momentos en el que se me salta el compac y aparece mi viejo. Y con el tiempo me di cuenta que tengo que modificarlo. Y lo voy a lograr, lo voy a lograr".