El corazón del equipo

Matosas paró un primer equipo con Damonte y Ascacibar en la zona neurálgica de la mitad de la cancha. La dupla parece sacar una leve ventaja para jugar el 13 en la altura de Potosí y sumar minutos en un sector del campo donde la competencia será feroz por la cantidad y calidad de jugadores que hay en el puesto. Y eso que la Bruja largó…

04/07/2017 07:50 Noticias
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Alguna vez lo consultaron a Sabella sobre la importancia que tenían Verón y Braña juntos en la mitad de la cancha y él, fiel a su estilo, lo definió con una frase que resumió el pensamiento de varios hinchas: “son el corazón del equipo”. Con sus académicas palabras explicó que eran el complemento ideal y que se habían transformado -en ese momento- en la mejor pareja de volantes centrales del fútbol argentino y que buena parte de la actualidad del equipo campeón se basaba en el rendimiento de ellos en esa zona trascendental del juego.

Hoy la historia cambió. Uno ya no está. El otro renovó su contrato por una temporada más. Pensó que iba a jugar poco y nada y terminó siendo figura en varios partidos. Sin embargo, el equipo mostró su mejor faceta en el último año y medio cuando la pareja de volante centrales fue otra.

La sociedad Ascacibar-Damonte hizo jugar a Estudiantes. Sin llegar a ser Braña-Verón (únicos e irrepetibles) fueron grandes responsables de la campaña que hizo Estudiantes para llegar a estar entre los primeros puestos de los torneos que disputó. La inteligencia de Damonte para jugar y hacer relevos y la potencia, el despliegue y la recuperación de Ascacibar hicieron que la prestación sea sumamente positiva para el equipo. De hecho, cuando Israel se lesionó el equipo sufrió un bajón y no volvió a ser el mismo (léase desde la derrota ante Banfield en adelante).

 

 

Si bien son los primeros momentos de Matosas como entrenador, los primeros indicios indican que la dupla podría repetirse. Con Damonte recuperado la gran incógnita es saber cómo está el físico de Ascacibar. Sucede que hace un año y medio que no para. Debut en Primera, Selección, Juegos Olímpicos, triple competencia, Sudamericano, Mundial, etc. El pico de rendimiento que tuvo en su incursión en el equipo tuvo un bajón lógico después de tanto desgaste y para colmo de males el calendario de nuestro futbol no ayuda en lo más mínimo para que tenga unas buenas vacaciones. Pero sus condiciones están intactas y su confianza en poder revertir el pequeño bajón, también.

¿Y el resto? Promete dar pelea. Más allña del mencionado Braña, Cascini y Gómez están para jugar. Ambos ya sumaron minutos y el hijo de Raúl demostró estar a la altura de las circunstancias. Fue titular en varios partidos -incluidos los de Copa- y mostró muy interesante dinámica y visión de juego. A Gómez le costó un poco más, pero es un perro de presa. Su dinámica y capacidad de presión lo vuelven un jugador muy interesante para seguir trabajando y puliendo. 

Un poco más atrás quedó Julián Marchioni. Sin tanta injerencia por la competencia de la mitad del campo fue una alternativa en la zaga central, le costó sumar minutos y hasta evaluó la posibilidad de irse a Rafaela a buscar titularidad y ritmo de competencia, algo que finalmente no sucedió.

Si bien es cierto que el plantel tendrá muchos partidos por delante, no es menos cierto que la zona central de la mitad de la cancha tiene superpoblación. Tal vez haya alguna salida para buscar continuidad y tal vez haya alguna venta. Además, en las últimas horas se conoció el nombre de Andrés Cubas para darle aún más jerarquía a la competencia interna. Sea cual fuera el resultado de dicha competencia, queda claro que el corazón seguirá latiendo por la cantidad y calidad de jugadores con los que cuenta Matosas.