Los pibes de los 50 palos

Cuando cierre la venta de Foyth, el Club hará gala de su magnífico trabajo en Inferiores. Por las ventas de Sosa, Piatti, Correa, Carrillo y el mencionado central, habrán ingresado casi 50 millones de dólares. Y todo, sin contar otras ventas que también fueron magníficas.

10/07/2017 08:31 Noticias
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Estudiantes históricamente fue un club formador de valores. No sólo por si ideología y su método formativo sino por su enorme capacidad de forjar sus equipos con futbolistas moldeados en las divisiones menores. Muchos de esos buenos valores se trasladaron a logros deportivos y otros dejaron un enorme rédito económico.

En este último caso hubo ventas extraordinarias. Desde 2006, el año que bien podría tomarse como un año de relanzamiento del Club a los primeros planos, Estudiantes hizo excelentes transferencias que dejaron una millonada para la tesorería y además se mantuvo en los primeros puestos. Si bien hubo algún bajón, la matriz de conducción está clara y los resultados a la vista.

La primera gran venta del proceso, que lleva más de 10 años, fue la de José Sosa al Bayer Münich. El club recibió 8 millones de dólares por la mitad del pase en una transferencia enturbiada por los malos manejos de uno de los dueños del pase. Los números nunca fueron claros y aquel traspaso, que se cerró en febrero de 2007 y se concretó una vez culminado el campeonato, le valió al jugador el cambio de representante. Para Estudiantes aquella fue la mejor venta de su historia, aunque con el correr de los meses sería algo habitual tutearse con semejantes cifras.


La venta de Piatti al Almería dejó una cifra similar a la de Sosa. Llegó de la mano de Claudio Vivas y tuvo su minuto de gloria en 2006 con aquel gol de cabeza a Newell’s. Cuando el equipo campeón empezó a tener bajas, su figura creció hasta lugares impensados y fue un excelente recambio que se transformó en titular indiscutido. El traspaso se concretó en junio de 2008 a cambio de 7,5 millones de euros y parte de ese dinero sirvió para incorporar a Mauro Boselli.


La salida de Joaquín Correa también se produjo temprano. Estudiantes recibió por él casi 10 millones de dólares después de haber tenido una aparición explosiva y apenas un par de buenos torneos. Su físico fue mutando, su potencia aumentando y su jugo cambió: de ser aquel enganche/volante izquierdo se transformó en un falso 9 que es una de las debilidades del técnico de la Selección, Jorge Sampaoli.


La transferencia de Carrillo también fue impactante. Si bien es mucho más aquí en la línea de tiempo, 10 millones de dólares no se reciben todos los días. Guido tuvo una explosión extraordinaria bajo las órdenes de Pellegrino y se fue a jugar al Mónaco. Un destino curioso por no ser un equipo de primera línea europea que con una fuerte inversión logró posicionarse entre los mejores de la Liga de Campeones. El goleador sumó varios minutos, pero una lesión que lo tuvo algunos meses al margen frenó su ascendente carrera.


Si a eso le sumamos la venta de Foyth, el Club habrá demostrado que la inversión en divisiones no es un gasto sino una inversión. Porque a ellos habrá que sumarles ventas millonarias, aunque no tan impactantes como las anteriormente descriptas. Indudablemente, Estudiantes sabe cómo trabajar en la formación y sus dirigentes cómo hacer valer ese trabajo a la hora de negociar.