La noche que Andújar se volvió invencible

Así será recordada la gran victoria en la altura de Potosí. Más allá de lo histórico del triunfo, la actuación de Mariano fue superlativa. Desde sus manos el equipo mantuvo el cero en su arco y fue vital para sostener el resultado. Atajó cómo hacía mucho no lo hacía y demostró que su vigencia permanece a pesar de los años. Así, Estudiantes tiene al mejor del país en el arco.

14/07/2017 07:54 Noticias
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El resumen sería más o menos así: le patearon de todos lados y no le pudieron hacer un gol. Tan simple, liso y llano como eso. No lo pudieron quebrar. De cabeza, con el pie, de cerca, de lejos, por derecha o por izquierda. Con jugadas limpias o que se ensuciaron un poco al final. De varias formas intentó Nacional aprovechar la altura de Potosí y no pudo. Chocó sistemáticamente con Mariano Andújar, que tuvo una noche que se recordará entre las más destacadas de su idilio con Estudiantes. Porque a las falencias defensivas que mostró el equipo hay que sumarle las particularidades que tiene la altura en especial para los arqueros. Cualquier remate -sea con la cabeza o el pie- adquiere una particular velocidad y aun así Mariano respondió como en sus mejores épocas.

Su actuación fue la frutilla del postre de una levantada que tuvo tras un pequeño bajón en los últimos meses. Después de la lesión cuando faltaba poco para culminar el año pasado, Andújar no fue el mismo. Se lo notaba en un nivel inferior al que había tenido durante casi todo 2016 y la situación llamaba un poco la atención. No tanto por la merma de rendimiento en sí, sino por lo prolongado. Verlo atajar mal durante seis o siete partidos era toda una rareza. Sin embargo el bajón pasó y de a poco fue recuperando el nivel que lo llevó a ser cuerpo estable de la Selección durante diez años y jugar un par de mundiales.  

“Por suerte nos pudimos llevar un triunfo muy importante. No sólo por el lugar dónde jugamos sino por el estado del campo de juego. Creo que más allá de la victoria pudimos hacer un buen partido y eso para nosotros significa mucho”, dijo Andújar todavía agitado por la altura, el desgaste y los pelotazos. El arquero entrará en la historia por haber integrado el primer equipo del Club que ganó en la altura, un mérito nada despreciable teniendo en cuenta lo que significó la victoria ante Nacional.

 

Andújar está vigente. Con el paso de los años encontró el aplomo y la tranquilidad de los grandes para ser líder y fundamentar su liderazgo en el mérito deportivo. Lo suyo no es portación de apellido. Es vigencia, actualidad y compromiso. Es amor por la camiseta. Es decirle que no a Boca. Es no presionar por una transferencia. Es haber encontrado en estudiantes su lugar en el mundo.  

Fotos: Revista Animals! Prensa Estudiantes.