Jugando en casa fue un campeón

Estudiantes fue uno de los dos equipos que más puntos cosecharon jugando en condición de local durante el último campeonato. Junto a Racing, fue el que más puntos cosechó redondeando una campaña extraordinaria. Perdió un solo partido, ganó el clásico y hasta selló la clasificación a la Copa Libertadores. ¡Y eso que jugó en tres canchas distintas!

19/07/2017 20:50 Noticias
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La fría estadística de los números quedará de lado. La identidad que mostró el equipo para jugar los encuentros como local lo transformaron en un equipo poderoso, confiable y que le dejó al hincha la tranquilidad de saber con qué se iba a encontrar. Estudiantes jugó con una matriz determinada en el último torneo que lo llevaron a ser uno de los dos mejores equipos (el otro fue Racing) jugando como local: ganó 11 de los 15 partidos que disputó, perdió apenas uno y recibió sólo seis goles en contra.

Los nueros son extraordinarios porque consiguió varios de esos triunfos siendo local en La Plata, Quilmes o Arsenal. Es decir que la racha o tiene que ver, solamente, con el terreno de juego o la escenografía. Va más allá. Tiene que ver con la idiosincrasia del equipo y el convencimiento para jugar en determinadas circunstancias.

Los primeros cinco partidos del torneo Estudiantes los ganó. Fue 1 a 0 a Sarmiento, 3 a 0 a Temperley, 3 a 2 a Central (en Quilmes), 2 a 1 a Racing y 1 a 0 a Colón. Cada partido tuvo sus matices. Ante Sarmiento fue la gran actuación de Andújar, ante Temperley la llegada del público visitante, contra Central fue un partidazo, ante Racing el gol de Toledo en el último minuto y frente a Colón el penal de Sappa en el último minuto. El denominador común de cada partido fue uno sólo: la victoria.

 

Luego vino una mala racha que incluyó un empate y una derrota. La igualdad ante Talleres hizo presagiar el bajón de un equipo que empezaba a sentir el desgaste y la primera y única derrota en el campeonato llegó ante Defensa y Justicia, en la última fecha antes del receso. 

 

Ya en 2017 llegaron las victorias ajustadas, por cierto, ante Patronato y Arsenal y el insólito empate ante Huracán. El barco se enderezó en el tramo final del torneo. Empate ante Boca en La Plata vitorias en el clásico, Unión, Belgrano y Quilmes y clasificación a la Copa Libertadores. El detalle es que los últimos 4 partidos no se jugaron en la ciudad: ante Gimnasia, Unión y Belgrano se jugó en Quilmes y frente al Cervecero el encuentro se disputó en la cancha de Arsenal.

 

 

Al gran rendimiento del equipo le faltó algo de resto jugando como visitante. Con algunos puntos más, la pelea por el título pudo haber sido una realidad. Sin embargo, el rendimiento como local resulto superlativo teniendo en cuenta los cambios que debió afrontar el equipo y la doble competencia.