Andújar, o la mitad del equipo

Por liderazgo, por capacidad y por influencia, Mariano representa el 50% de este Estudiantes. Es la gran estrella del plantel. Y el mejor arquero del fútbol argentino por varios guantes.

12/09/2016 00:03 Opinión
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Habitualmente, la pregunta hace referencia a los entrenadores. "¿Qué porcentaje de influencia tiene un técnico en un equipo?", suele exponerse cada tanto, sobre todo cuando un club viene sin ton ni son y, de repente, sólo el cambio de buzo lo convierte en una arrolladora máquina de sacar puntos. Ese enunciado ya dispara la polémica, el eterno debate entre quienes pregonan que los jugadores hacen y deshacen, y quienes entienden que el DT no sólo marca el rumbo, sino que juega tanto o más que ellos en todo momento, cancha o lugar. Ahora bien, ¿y el arquero? Si la pregunta fuera esa: ¿qué porcentaje de influencia tiene el arquero en un equipo? ¿Qué se diría? ¿Se puede establecer? ¿De qué depende? ¿De su propia capacidad o de su propia capacidad comparada con la del equipo que representa?

 Y si no fuera sólo un arquero. O, mejor dicho, si ese arquero fuera Mariano Andújar. ¿Cuál sería ese porcentaje? ¿Cuál es, incluso, su porcentaje en este Estudiantes? Su actuación contra Sarmiento puede, acaso, dar una pauta. Y esa pauta indica que Andújar es hoy, cuanto menos, el 50% del equipo de Nelson Vivas. Porque no sólo ocupa el arco, no sólo te salva con una tapada en el último minuto de descuento y no sólo te aguanta solito el temporal, sino que agiganta a la defensa, desmoraliza al rival, hace que el área grande se vea como la chica y hasta ofrece esa sensación de invulnerabilidad que el equipo, hoy, no tiene. Por más que haya logrado estirar su invicto a 17 partidos.

 

 

 

Pero como si fuera poco, Andújar es más que lo que se ve en la cancha. Es líder, es contagio, es campeón, es copero, es ejemplo para los chicos y para los grandes, es guía espiritual, es guía sectorial, es motivación en el túnel, es sentido de pertenencia y es pincha. Y todo eso, en efecto, lo convierte en más que un protector de los tres palos. Pocas veces un arquero logra imponerse como la gran estrella de un equipo. Siempre está el 10, siempre está el goleador, siempre está el ídolo de otros tiempos, siempre está el que mete y pone, siempre está el que vuelve o siempre está el carismático. Pero este Estudiantes no tiene otro jugador que reúna tantos requisitos, tantas capacidades, tanta identificación y tan buen presente como Mariano. El mejor arquero del fútbol argentino, sí. Y por varios guantes.


Foto: Prensa EDLP