Por qué Ascacibar vuelve a abrir el mercado alemán para Argentina

Hacía muchos años que un jugador del fútbol argentino no era transferido directamente a la Bundesliga. Mirá cuál fue el último y cuánto tiempo pasó. Para Estudiantes, es la quinta venta sin escalas a esa liga.

20/08/2017 12:11 Noticias
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La venta de Santiago Ascacibar al Stuttgart no es una más. Ratifica la capacidad de transferir que adquirió Estudiantes, pero también la apertura de mercados que tiene el Club, que en este último tiempo cotizó y nutrió de jugadores de sus canteras a diferentes países. Esto, claro está, en forma directa. De hecho, la presencia del Rusito en la Bundesliga será la primera del fútbol argentino al alemán después de mucho tiempo.

Así, de manera directa, hacía ocho años que un jugador del fútbol local no aterrizaba directamente en la liga del campeón del mundo. El último había sido Franco Zuculini, quien en junio del 2009 se fue al Hoffenheim de Alemania por 6.700.000 dólares limpios, más el 15 por ciento de una futura venta, la operación más importante de la historia de Racing en ese momento.

La del Rusito, que en estas horas viajará a Alemania, se hará al Stuttgart en ocho millones de euros brutos. Unos cinco millones se pagarán ahora en septiembre, otros dos en 2018 y habrá un millón más por objetivos a cumplir.


Claro que no es la primera venta que realiza el Club a la Bundesliga. En 2007, José Sosa se fue al Bayern Munich, el gigante alemán, en casi ocho millones de dólares, lo que fue en ese momento también la transferencia más importante de la historia de Estudiantes.


Tampoco fue el único: Pablo Quatrocchi se fue en el 2002 al Wolfsburgo, donde jugaría sólo un año. Y lo mismo pasó con Juan Fernández, quien se fue a mitad de ese año al Borussia Dortmund, en 1.500.000 dólares.

Además, mucho antes, en 1989, Estudiantes había vendido a Rodolfo Cardoso al FC Homburgo. Pelusa fue, sin dudas, el que más carrera hizo en el fútbol alemán: estuvo 15 años. Luego pasó por el Friburgo, Werder Bremen y Hamburgo. Y dejó una huella imborrable.