¿Por qué no vuelve Sosa?

Es la pregunta que se hacen los hinchas a pocas horas de conocerse otra posible trasferencia al fútbol turco, lo que dejaría sin efecto su regreso una vez más. En el último tiempo su nombre sonó en todos los mercados desde 2012 en adelante y nunca regresó. Los dirigentes dicen que es un pase imposible para la economía del Club y desde su entorno que nunca hubo una propuesta oficial. ¿Volverá algún día?

22/08/2017 23:23 Noticias
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Las últimas horas se vieron sacudidas por una noticia deportiva que alteró a más de un hincha de Estudiantes. Casi como al pasar, varios medios dieron cuenta de que José Sosa abandonaría el Milan para irse a jugar al Trabzonspor. La operación entre los clubes tenía un principio de acuerdo y si bien restaban algunos detalles del contrato del jugador la oferta resultaba irresistible. Pero con el correr de las horas el fuego se fue transformando en brasa y la operación depende del sí del jugador. Si bien es cierto que existieron algunas conversaciones con dirigentes de Estudiantes en los últimos días (Lombardi y Verón lo llamaron varias veces) no hubo oferta formal alguna. Si El Principito acepta, firmará un contrato por 3 años y su regreso estará un poco más lejos. Casi tanto como en los últimos 10 años.

Sosa fue transferido en 2007 a Bayern Munich. Volvió para jugar el Mundial de Clubes tras ganar la Copa, pero no fue habilitado. Fue subcampeón en 2010 pero su continuidad no fue posible y se volvió a Europa. Desde ese momento su nombre suena cada vez que se abre el mercado de pases, pero... ¿Alguna vez estuvo cerca de volver? ¿El Club ofertó por él? ¿Quiere volver realmente o prefiere priorizar su vida útil como jugador durante unos años más en Europa?

Las respuestas son difíciles de conseguir. O no tanto. La única vez que José estuvo cerca de volver fue cuando terminó en el Napoli. Su pase era (para los números que se manejan hoy en día) casi un regalo. Cuentan desde su entorno que venía a cambio de 1.500.000 dólares. Pero el Metalist de Ucrania primerió y se lo llevó. Tras aquella particular situación, no hubo más ofrecimientos formales ni negociaciones en curso y con seriedad para que Sosa regrese. Es más, desde su propio entorno consideran que Estudiantes no quiere poner dinero por él. Creen que esperan a que Sosa de el primer paso para volver, resignando dinero y emulando el gesto de Verón. Algo que, a juzgar por lo sucedido hasta aquí, no pasará. 

En el Club de Sosa no se habla públicamente. Sólo agradecieron algunas donaciones. Dirigentes, jugadores y ex jugadores estuvieron en su casamiento, pero de su regreso ni noticias. No son pocos los que saben que hay que poner mucho dinero para traerlo y que hoy esa erogación no está prevista. Si bien el Principito está sumamente identificado con el Club, "gratis" no va a venir. Y no es un jugador con pocas pretensiones. Su contrato es top para Argentina y los dirigentes deslizan que es imposible de pagar para la economía doméstica. Aún con las ventas de Foyth y Ascacibar consumadas, la negociación podría poner en riesgo la ingeniería financiera pensada para los próximos años. “Verón hay uno solo”, se escuchó en más de una oportunidad al hablar de los posibles regresos de ex jugadores.

¿Y lo deportivo no cuenta? Es lo que menos se discute. Con Sosa en el plantel, el equipo lograría un salto de calidad impensado que lo llevaría a ser candidato para pelear cualquier competencia. Además, él llegaría para jugar algunos años y retirarse con la camiseta de sus amores. Pero la faceta económica pesa (para las dos partes) y su tercer ciclo en el Club parece quedar postergado nuevamente.

Pese a ello, la operación con los turcos no está cerrada y el mediocampista tiene la última palabra. Si el da el sí, adiós a la breve llama de esperanza que mantiene la ilusión de contarlo en el corto plazo. Si la operación se concreta, el regreso de Sosa parece casi un sueño imposible. Sí, como en los últimos cinco años.