El día que Zubeldía le dijo no al Barcelona

Hace más de 40 años, uno de los mejores equipos del mundo se cruzó el mundo para buscar al entrenador del momento y comenzar una etapa que terminase con el poderío del Real Madrid en España. Sin embargo, y pese a no pasar un buen momento con Estudiantes, Don Osvaldo respondió de manera negativa a la propuesta. Los por qué de la respuesta y un agradecimiento hacia el plantel.

09/09/2017 08:56 Noticias
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Si algo que diferenciaba a Osvaldo Zubeldía del resto de los entrenadores era su gran capacidad para tomar decisiones acertadas. Más allá de su impronta para resolver situaciones, su inteligencia y su enorme capacidad inventiva para conseguir sus objetivos dentro del fútbol, siempre contaba con una palabra justa que le permitía salir airoso de situaciones complejas. Así, con esa claridad, llegó a ganarse la admiración del mundo del fútbol y, especialmente, de sus jugadores. Su forma de ser, recta y sin dobleces, y sus ideas claras respaldadas por sus actos no hicieron más que engrandecer aún más su carrera y alimentar el mito.

A principio de la década del 70’, el equipo estaba en pleno proceso de desguace. Un poco por el cansancio, otro poco por el castigo de la prensa y, principalmente, por lo difícil que es mantenerse en la cima del mundo durante tantos años. Los malos resultados empezaban a ser moneda corriente para un plantel no acostumbrado a las derrotas y desde la prensa se empezaba a dudar de la continuidad de Zubeldía al frente del “Estudiantes Multicampeón”, como lo llamaban los medios.

Fue en ese momento cuando Zubeldía recibió una oferta para dirigir al Barcelona de España. Por ese entonces no eran tan habituales las intermediaciones de los representantes, aunque en este caso puntual si lo hubo. Fue el empresario Juan Obiol Pons (un ex árbitro nacido en Tarragona de fuerte influencia puertas adentro del Barca) quien acercó la propuesta, que se hizo a través de un manuscrito que él mismo trajo al país. Don Osvaldo aceptó la charla, que duró más de tres horas, y desechó la oferta. “Aquella vez me dijeron ‘envíe las cifras que no habrá ningún problema’. Nosotros no estábamos en nuestro mejor momento ro yo no me podía ir. Yo soy un agradecido al Club y a mis jugadores. Yo me hundo con mis jugadores. Por eso no podía olvidar cinco años maravillosos por una racha pasajera”, explicó varios años después en una entrevista a la revista El Gráfico.

El Barcelona de aquel momento estaba en plena etapa de reestructuración. Política y deportiva. Tras 40 años de dictadura franquista, el Camp Nou gozaba de buena salud y libertad, ya que sobrevivió a expresiones antifranquista que diferenciaron aún más la grieta existente con la capital. El club atravesó una crisis deportiva en la década del 60’ y perdió a dos de sus figuras (Helenio Herrera y Luis Suárez) a manos del Inter de Milán. La presión sobre el flamante presidente Agustín Montal Costa por volver a ganar hizo pensar en una refundación con Zubeldía a la cabeza que quedó en la nada por la negativa del entrenador.

La historia indica que algunos años después Zubeldía terminó saliendo del Club para refundar el fútbol colombiano. Ya sin energías, se despidió de Argentina para hacer de Atlético Nacional su segundo hogar, porque el primero siempre será Estudiantes: “Allí me sentí como en ningún otro lugar. Y eso los hombres de bien lo valoramos”