El sobreviviente

Lucas Rodríguez es el único juvenil que se mantiene en el equipo titular. De los 17 jugadores de menos de 23 años que participaron del ciclo de Vivas, sólo Tití logró quedarse en un conjunto con mucho recambio que subió el promedio de edad en forma considerable. Las variaciones influyeron en el rendimiento y la pregunta queda flotando entre los hinchas, ¿cómo continuar el proyecto exportador si los pibes no juegan?

11/09/2017 11:07 Noticias
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La situación se dio en Mar del Plata en los primeros meses del año. Específicamente el 7 de abril. Por la fecha 19 del torneo, Estudiantes le ganó a Aldosivi 4 a 1 con dos goles de Aguirregaray, uno de Dubarbier y el otro de Bautista Cascini, que debutó como titular. La noche fue redonda para el equipo, pero también para el Club: el mediocampo fue conformado por Talpone, Cascini, Ascacibar y Tití Rodríguez. Además, Foyth fue titular y Cejas entró en el segundo tiempo. Todos ellos (categorías 96’, 97’ y 98’) levantaron la bandera del proyecto que Estudiantes tiene de promover juveniles para conseguir lo que logró meses después: ventas por casi 20 millones de dólares.

El contrapunto fue el equipo del domingo. Solamente Lucas Rodríguez logró sobrevivir a la sangría de ventas y reacomodamiento de plantel. Ah, y se agregó Lucas Diarte como lateral izquierdo. Ya sin Foyth y Ascacibar (quienes se extrañan cada día más por sus condiciones, frescura y juventud), Cascini es suplente y analizó irse, Gómez ni siquiera va al banco, Talpone se recupera de una lesión de rodilla, Cejas y Ahumada Acuña brillan por su ausencia y Ruíz Díaz y Bazzana aparecen como variantes muy relegadas en la zona defensiva.

El análisis sobre el momento de los más chicos tiene algunas aristas. Primero y principal está claro que no todos son Foyth y Ascacibar. Ellos fueron los abanderados de un proceso de años y en el Club coinciden en que habrá que esperar mucho tiempo para que salgan otros jugadores con sus cualidades. Ahora bien, ¿no es Estudiantes un equipo un poco lento y avejentado? Aunque suene duro, la respuesta es sí. Se notó en los partidos que jugó en el año. Más allá de los problemas estructurales que tiene, está a la vista que la edad pasa para todos. Por eso resulta curioso que varios chicos que fueron protagonistas en procesos anteriores hoy casi no tengan lugar. Y más aún. Casi que resulta inexplicable el ingreso de Borgnino en algunos partidos en lugar de darle continuidad a los pibes formados por el Club. Y no es por caerle a él, sino que hasta el momento no marcó diferencia como para justificar su ingreso en los partidos que jugó.

¿Se alejó Estudiantes de su proceso formativo? La respuesta es no. Aunque sí parece haber reestructurado el plantel y los pibes no tienen tanto protagonismo como en el torneo pasado. Varios de los que jugaban con Vivas hoy ni siquiera están en el plantel superior y eso significa un retroceso. Si bien en el fútbol todo es materia opinable, resulta extraño que Iván Gómez no tenga lugar con los problemas de dinámica y recuperación que muestra el equipo. O que el propio Cascini no pueda sumar minutos con los inconvenientes mostrados para generar juego. O que ni Cejas ni Ahumada Acuña si quiera puedan arrimar un poco… ni hablar de los Quintana, Areal,  Umeres y compañía.

La sensación general es que hay una nueva era. Los pibes ya no pisan fuerte como hace un tiempo y el técnico parce buscar apoyarse en los más grandes para conseguir los resultados que despejen ese tufillo feo que sobrevuela City Bell. Si bien el Club parece no alejarse de la matriz conseguida hace algunos años, es cierto que el inicio del torneo encontró en Lucas Rodríguez al único sobreviviente del “proyecto”. Por eso ahora el desafío es doble: encontrar resultados y darle continuidad a chicos que son los que el día de mañana dejarán una montaña de dólares.

Fotos: Prensa Estudiantes. Diario La Nación.