El reposo del guerrero

Leandro Desábato está en duda para el partido del viernes ante Colón por una molestia muscular. Justo cuando la gente más discute su titularidad, una lesión lo podría dejar al margen. ¿Es posible que sea suplente si Campi entra con el pie derecho? “Yo estoy acá para sumar desde dónde me toque”, avisó cuando renovó. Líder y ejemplo.

12/09/2017 13:07 Noticias
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¡Justo ahora! Sí, justo ahora. Eso debe pensar el Chavo Desábato sobre la molestia que lo dejaría fuera del partido ante Colón. Y esa frase esconde mucho más que el fastidio lógico de un jugador que se lesiona. Encierra la ausencia de un referente en uno de los momentos más cuestionados de su carrera. Porque él sabe que el hincha lo mira cada vez más de reojo y no son pocos los que creen que debe dejar su lugar en el equipo. De hecho, y de no haber sorpresas o una recuperación milagrosa, sucederá.

El inicio de la semana de entrenamientos encontró a Desábato con una sobrecarga muscular en el isquiotibial derecho que no le permitiría jugar el viernes. De hecho, intentará llegar en condiciones al partido revancha ante Nacional del martes próximo. Y si bien todas las lesiones son inoportunas para los jugadores, está al Chavo le cae en un momento delicado. A sus 37 años lejos está de mostrar su mejor nivel y ni si quiera la experiencia le alcanza para disimular el paso del tiempo. Su condición física es excelente para cualquier jugador de su edad, pero el rendimiento futbolístico decayó en el último tiempo. Él lo siente y el equipo mucho más. Su liderazgo en la defensa es indiscutible, casi tanto como su falta de velocidad. Falencia que se fue potenciado con el paso del tiempo. Por eso la molestia parece caer en un momento sumamente inadecuado. Porque, además, Gastón Campi llegó para ser el tercer central y parece agazapado para meterse entre los 11 cuando Matosas de la orden. No quiere ser otro Foyth o González Pírez. Sabe que tendrá pocas oportunidades y deberá explotarlas al máximo para sembrar la duda (¿tendrá dudas?) en el entrenador y pelear la titularidad. Acaso en los últimos años es la primera vez que el puesto del capitán corre peligro realmente.

“Yo estoy acá para sumar desde dónde me toque”, dijo Desábato cuando renovó el vínculo. Casi como presagiando que el famoso último año no le podría garantizar titularidad. Le costó mucho tomar la decisión de seguir. Sin ir más lejos después del partido ante Huracán en el torneo pasado definió no seguir, aunque después torció su parecer. Entre el curso de entrenador, sus clases de inglés, la familia y la preparación para ser técnico, su cabeza andaba a mil por hora. Pero sus ganas y compromiso con el Club hicieron “que tire un año más”, como él mismo explicó.

El Chavo está en observación. Y no es sólo médica. Los hinchas lo miran de reojo y su titularidad empieza a ser más discutida que nunca. Sea cual fuere el final de la novela, nadie podrá sacarle del pecho esas medallas de liderazgo, capitanía y hombría de bien que lo llevaron a ser uno de los mejores defensores de la historia del Club. 

Fotos: Prensa Estudiantes. El Gráfico.