¿De quién es la culpa?

En una encuesta que realizó Animals! tras el partido, la gente responsabilizó en su mayoría a los jugadores de este momento del equipo. ¿Los técnicos? En tercer lugar.

26/09/2017 11:05 Noticias
img

Es cierto que el fusible suelen ser ellos, los DT. Pasó con Nelson Vivas después de la eliminación de la Copa Argentina y ahora, recientemente, con Gustavo Matosas. Sin embargo, a veces las salidas de los técnicos también rozan a los jugadores. Sobre todo, cuando se dan en poco tiempo y cuando la realidad futbolística no se puede cambiar. Así, son ellos los que pasan a tener más responsabilidad que los propios entrenadores. De esa manera lo mostró una encuesta que Animals! realizó tras el partido con San Lorenzo: el 63% cree que la culpa de este momento pasa por los futbolistas, el 31 por ciento le deriva esa parte a la dirigencia y sólo el 6% a los hombres que condujeron desde el banco.

Es cierto, la votación tuvo un circunstancia de peso: se dio después de que el equipo no pudiera cambiar su imagen ni siquiera con otro entrenador. Por más interino que sea, el Chino Benítez venía de ganar los tres partidos que había dirigido y ahí sí el equipo le había dado respuestas. Ahora, esto, ni siquiera sucedió. Fue lo que alarmó y preocupó más a la gente. Y acaso, lo que llevó a que inclinaran el voto hacia los jugadores. Entienden, los hinchas, que los bajos niveles individuales de algunos futbolistas son determinantes en este mal presente.

 

La mirada es contundente, pero también da para el debate. Es verdad que Estudiantes no estuvo a la altura de su historia en sus últimas eliminaciones coperas, como que también esta base de jugadores fue la que clasificó al equipo a esos torneos internacionales con muy buenas campañas. Incluso, esta gran renovación de plantel que se dio fue un arma de doble filo: por un lado, aumentó la expectativa de la gente en cuanto a las pretensiones en la Sudamericana y en el torneo, pero a la vez implicó la necesidad de darle forma a un nuevo equipo, que fue lo que finalmente falló. Y eso estaba en la cuenta, en cierto sentido.

Matosas tampoco ayudó a esa causa. Y su mal trabajo también expone hoy a los jugadores. En dos meses y medio no le dio una estructura táctica ni una identidad de juego a estos futbolistas que hoy son mirados de reojo por los hinchas, a pesar de que casi todos tienen un alto sentido de pertenencia y muchos de ellos fueron campeones en el Club. Es decir, el DT uruguayo no colaboró en nada con este presente. Aunque los futbolistas tampoco pueden negar sus responsabilidades en este momento que nadie imaginaba. 

Que los hinchas pongan a la dirigencia en el segundo lugar de responsabilidades también tiene sus atenuantes. A decir verdad, el presidente Verón sólo falló en la decisión de contratar a Matosas (algo que él mismo reconoció) y, acaso, hoy lo afecte la cantidad de jugadores que llegaron (12 refuerzos), sobre todo porque por ahora ninguno cambió la ecuación. 

Después, en lo que a los entrenadores se refiere, la elección de Milito le dio resultados y ni hablar la de Vivas, como parte de su proyecto deportivo. El Chango estuvo un año y medio al frente del equipo. No puede decirse que no hubo continuidad en el banco. Lo que pasó con Nardi, que hubiera marcado la continuidad de una política, terminó de desviar el foco. Y por eso ahora será necesario recuperar ese camino perdido.

Lo concreto es que la mira del hincha hoy está puesta sobre los jugadores. Salvo el empuje y la entrega de Braña a los 38 años, y la voluntad de Pavone a los 35, ninguno parece afuera estar fuera del foco de la crítica. Ni los grandes referentes (Andújar, Desábato, Damonte, Schunke, Lugüercio, Gastón Fernández), ni los jóvenes (Diarte, Tití Rodríguez), ni quienes se habían ganado un lugar en la consideración del hincha por su prestaciones en los últimos tiempos (caso Facundo Sánchez). ¿Meterá mano el Chino para enfrentar a Temperley el sábado?