No habrá ninguno igual

A horas de otro trascendental Argentina-Perú, es imposible no caer en la figura de Carlos Bilardo y todo lo que produjo en la Selección. Desde aquel famoso empate que nos clasificó a México hasta las enseñanzas que dejó en el grupo. Su rol dentro de la historia dentro del futbol argentino lo transforman en el más importante y mejor entrenador que tuvo Argentina. Ah, se dio el lujo de gritar otro gol contra Perú también como Manager.

05/10/2017 09:38 Noticias
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Hoy Argentina juega un partido clave ante Perú buscando clasificarse al Mundial. Está quinto, en zona de repechaje y con los mismos puntos que su rival de esta noche. Viene de empatar de local con Venezuela tras ir perdiendo 1 a 0 y en el mundo entero no pueden creer como la Selección de Messi puede quedarse sin Copa del Mundo. Claro, “el mundo entero” se olvida del zafarrancho que fue la AFA en el último tiempo, los cambios de entrenadores, la falta de organización de los últimos tres años y las finales perdidas que aún retumban en la cabeza de varios jugadores. El equipo está en una situación delicada, es cierto, pero no será ni la primera ni la última vez. Y menos contra el rival de esta noche.

La historia indica que Perú fue monje negro en las Eliminatoria de México 70’, cuando tras un empate en La Bombonera dejó a Argentina sin Mundial. Que casi lo es en el 85’, cuando un gol de Gareca metió al equipo de Bilardo en la Copa que luego ganaría y casi repite en 2009, cuando un agónico gol de Palermo (otro de la Escuela) bajo un diluvio garantizó que un empate en Uruguay nos lleve a Sudáfrica 2010. Con excepción de la eliminación del Mundial 70’, en las otras definiciones la figura de Bilardo resultó emblemática: en una porque era entrenador y en otra porque era el manager para apuntalar a Diego Maradona, que era el DT.

Aquel 30 de junio de 1985 fue un día clave en la historia deportiva de Carlos Bilardo. Con los medios más importantes del país en su contra y la opinión pública poniendo en duda su capacidad, el Doctor llegó a enfrentar a Perú con la soga al cuello. No sólo por la falta de funcionamiento del equipo, sino por la tragedia deportiva que significaría quedarse sin Mundial. El partido fue durísimo y se jugó con una carga emocional pocas veces vista. El equipo perdía 2 a 1 y recién encontró el empate -y la clasificación- a los 38 minutos del segundo tiempo por intermedio de Ricardo Gareca.

La otra gran batalla que dio Bilardo fue apuntalar un proceso difícil de encarrilar cuando Diego fue el DT. Maradona se auto postuló para dirigir a la Selección y Grondona aceptó, con Carlos como Manager. El equipo no terminaba de arrancar y en la anteúltima fecha de las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica empataba 1 a 1 con Perú de local y debía ir a ganar a Uruguay en la última fecha. Bajo un diluvio, fue Martín Palermo quien aprovechó su oportunismo para convertir el 2 a 1 en el último minuto y (casi) sellar la clasificación.  

Sea el destino, la suerte o la capacidad, Bilardo fue el técnico más preponderante en los últimos 30 años del futbol argentino. Otro partido trascendental ante Perú es la excusa perfecta para recordarlo. Tal cual lo recuerdan sus ex dirigidos. Saben que sin su figura nuestra Selección no hubiera sido lo que fue. Les contagió hambre de gloria y ganas de ganar. Un fuego interno que no movilizó el dinero, sino la ambición por trascender y ser Campeones del Mundo. Por todo eso (y mucho más) será que se lo agradecen en cada entrevista…