El plan de La Gata para recuperarse a sí mismo

Gastón Fernández busca volver a ser el que fue y para eso trabaja con métodos complementarios a los entrenamientos habituales. Además de apoyarse en el profe Horacio Ferrer, trabaja con un nutricionista español desde hace algunos meses y de a poco va recuperando su nivel habitual. La influencia de Matosas en su bajón y el conformismo general por las formas de Bernardi.

25/10/2017 08:59 Noticias
img

El regreso más esperado, de repente, se transformó en una pequeña y corta desilusión. Pocos imaginaban ver a Gastón Fernández así. Estaba como perdido, sin encontrar su lugar, cuando justamente volvió pensando en sentirse cómodo y retirarse en el club que más feliz lo hizo a lo largo de su carrera. Aquellos partidos como suplente en el ciclo Matosas y la falta de continuidad (sumado a lo que ya traía desde su paso por Chile y Brasil) lo hicieron replantearse varios aspectos. Por eso es por lo que cambió varios puntos de su preparación y de a poco empiezan a notarse los resultados. Está más activo, más picante y más desequilibrante. Lucha por ganarse su lugar en el equipo y sueña con hacer una gran Copa Libertadores. La Gata está de vuelta y es una gran noticia para el equipo.

Cuando volvió empezó a ser titular a pesar de ser el último en llegar. Poco insidió su falta de continuidad en Gremio, aunque su nivel distaba del ideal. A él, como a sus compañeros, le llamó la atención el modo en que Matosas entrenaba y eso terminó atentando contra su estado. Al momento de partir el técnico uruguayo no sólo que no notaba evolución alguna, sino que varios (incluido él, claro) se sentían peor que antes. La poca intervención del profe Horacio Ferrer y las constantes prácticas con pelota hicieron que el plantel pase por un momento complejo en lo físico y en lo futbolístico.

La salida de Matosas le dio aire a Ferrer -un PF que llegó de la mano de Gabriel Milito, forma parte del staff estable del club y es muy querido por los jugadores- y La Gata se apoyó en él buscando trabajos específicos que le permitan recuperar lo que había perdido. El cambio en un mes es notorio, ya que de a poco puede vérselo incisivo, con movilidad, más fuerte y hasta más en contacto con la pelota. Para la forma de jugar que pretende Bernardi la condición física es vital y por eso en City Bell se espera con ansias el final del año y el reacondicionamiento físico de enero próximo. 

El otro gran cambio de Fernández fue alimenticio. Desde sus últimos días en Brasil trabaja bajo las órdenes de nutricionistas de la empresa Elite Sports, que no sólo potenciaron su físico, sino que además aportaron complementación para lograr un mejor rendimiento. Igualmente, todo eso de poco sirvió durante el breve proceso de Matosas por cuestiones vinculadas a las formas de entrenamiento y a la función que cumplía dentro de la cancha. Ahora, con Bernardi (de quien los jugadores dan las mejores referencias), la cosa parece cambiar. El delantero está más en contacto con el balón y, si bien empieza más recostado sobre las bandas, tiene libertad para transformarse en el eje futbolístico que el equipo necesita.

La Gata sabe bien que los cuidados a su edad son fundamentales para conseguir una buena prestación en el campo. Cada detalle influye y achicar el margen de error es vital para tener algunos años más en el fútbol profesional. Por eso sigue al pie de la letra un plan que lo mantiene vigente y lo ilusiona con hacer una gran Copa Libertadores.