Cejas: el pibe que fue héroe y casi deja el fútbol

El Tuta es una de las promesas del Club y ante Atlético Tucumán marcó su primer tanto en Primera. Juega como externo y llama la atención su potencia y velocidad. Por una lesión casi cuelga los botines y por la repentina muerte de su padre ayuda en la mantención familiar. Conocé una historia de vida extraordinaria de alguien que sueña con afianzarse en Primera.

28/11/2017 07:31 Noticias
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Nació hace en el barrio platense de La Granja. Es diestro pero le pega igual con la izquierda. Desde chico lo conocen como Tuta. Tiene una hermana gemela llamada Agostina, y un hermano mayor, Leíto. El sostén de su familia es su mamá, Claudia Prato, quien se puso de pie tras la repentina muerte de su esposo y ahora recibe el apoyo de sus hijos, con quienes tuvo que luchar para dejar atrás un duro momento familiar. Acaso ese golpe hizo que la familia se curta de dolor. Hoy Bautista Cejas se transformó en la nueva promesa de Estudiantes y quiere aprovechar su momento para poder seguir aportando lo suyo al núcleo familiar.


Cejas llegó a Estudiantes de muy chico. Lo vieron una tarde en San Martín de Tolosa y le propusieron darse una vuelta por el Country.  Todavía jugaba en equipos de 7 jugadores. Era un gurrumín de piernas flacas, muy habilidoso que ya se destacaba por dejar en el camino a varios rivales.

En Novena, Octava y Séptima tuvo sus mejores momentos. Los entrenadores de la época empezaron a suspirar con su fútbol. “Anoten al Tuta Cejas”, repetía Omar Rulli, padre del arquero actualmente en Real Sociedad, ex entrenador de Novena y vinculado hoy a su representación. El tiempo le dio la razón.

Se trata de un jugador habilidoso pero explosivo a la vez. Puede jugar en los dos extremos, pero también de mediapunta. Tiene muy buena pegada y puede hacerlo con las dos piernas. Cuentan que el día que llegó a Octava le dijo a su entrenador: “¿Con cuál quiere que le pegue, Profe?”.

En 2012 recibió de parte de la Asociación del Fútbol Argentino el premio al mejor jugador de Estudiantes. Recién jugaba sus primeros partidos en Novena y en Buenos Aires empezaban a notar sus enormes condiciones.

Además de brillar en inferiores y ser parte de la Sub 17 (jugó el Sudamericano en Paraguay y la Frenz International Cup de Malasia --ambos en 2015- sin haber firmado contrato, lo que generó un debate interno), ese año el Tuta viajó a Chile para ser sparring de la Selección, durante la disputa de la Copa América. Allí conoció a Lionel Messi y tuvo la oportunidad de hablar algunas (pocas) veces con él. 

“Fue una experiencia muy linda. Mucho no hablé con él cuando fui sparring porque él estaba por un lado y nosotros (por los sparring) estábamos por otro. Pero en determinados momentos necesitaban dos o tres jugadores y tuve la chance de ir. Fue muy poco lo que pude hablar con él, pero fue una gran experiencia entrenar al lado de Messi, Higuaín y Di María, porque son unos fenómenos", afirmó.

No todas fueron rosas para el pibe en su camino por las divisiones menores. Hace un año una lesión en su rodilla lo marginó un largo tiempo de las canchas. Tanto tiempo que estuvo a punto de colgar los botines. Hasta que la vida le dio una linda sorpresa.

“En un momento pensé que no volvía a jugar al fútbol porque no mejoraba mi rodilla. Pero seguí trabajando pensando en jugar los últimos partidos del año en la Reserva y ahora se me dio esta chance de arrancar la pretemporada con la Primera”, contó en una nota.


Recientemente el destino le hizo otro guiño, el que parece ser el más importante de su carrera como futbolística. En los últimos días de diciembre de 2016 lo llamaron del Club para avisarle que iba a ser parte del plantel en Estados Unidos y a partir de allí todo cambió. Fue titular en el regreso de juan Sebastián Verón contra Bahía, jugó algunos partidos amistosos como extremo derecho o mediapunta y hoy se transformó en el héroe del domingo tras meter un zapatazo y darle la victoria al equipo. 

 

 

Fotos: Inferiores Platenses. Prensa Estudiantes.