Los goles que faltaban

Toledo estará a la orden de Vivas para el fin de semana. Conocé la historia del goleador que jugó en 11 clubes y fue considerador por un grupo de hinchas de Central como el peor refuerzo de la historia y les terminó dando es ascenso.

20/09/2016 08:22 Noticias
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Javier Toledo cumplirá el jueves la sanción por doping impuesta por el Tribunal de Disciplina de AFA y podrá volver a ser tenido en cuenta por Nelson Vivas para el partido del fin de semana ante Temperley. Recordemos que fue sancionado por la utilización del Oxa B12 durante su estadía en San Martín de San Juan y fue penalizado con 2 meses de suspensión. 

La sanción se dio en medio de varios casos que fueron detectados por la falta de información que hubo por parte de la casa madre del fútbol argentino hacia los clubes ante la prohibición de utilizar el analgésico. Varios jugadores fueron sancionados durante períodos diferentes (Delgado, de Central, no puede jugar por un año) y otros zafaron, como La Gata Fernández. De hecho el presidente de San Martín,Jorge Miadosqui, consideró injusta la sanción por la falta de información que hubo para prohibir el medicamento.

Toledo fue incorporado mientras su sanción estaba en evaluación. Al momento de su presentación, el Club anunció que si se efectivizaba el jugador no cobraría su sueldo mientras no pudiese jugar, algo que finalmente sucedió. Ahora, tras dos meses de parate, El Bocha tendrá la oportunidad de mostrarse por el torneo local, ya que jugó casi una hora en la victoria ante Atlas por Copa Argentina. 

La historia de Toledo es muy particular. Goleador de raza, dejó la albañilería y su Córdoba natal para debutar en la primera de Chacarita con apenas 19 años. A fuerza de goles pasó a Sarmiento de Junín, donde convirtió 10 en 20 partidos. Si bien no era un jugador habilidoso, su olfato goleador hizo que el Deportivo Cuenca se fije en él. 

 

Tras un breve paso por Ecuador, la carrera de Toledo tuvo su primer pico de rendimiento. Volvió a Chacarita en la temporada 2008 y convirtió 16 goles en 28 partidos. Esos goles le valieron la transferencia a un club árabe en el que convirtió 8 tantos en 15 encuentros. Tras probar suerte en Brasil -jugó un puñado de partidos en Atlético Paranaense- pegó la vuelta a al país para participar en el ascenso con Rosario Central y vivir una historia muy particular.

El delantero fue considerado por distintos foros de hinchas como “el peor refuerzo de la historia de Central”. La urgencia por conseguir el ascenso, llevó a los hinchas a reprobarlo durante dos años. Central no daba pie con bola y recién durante el tercer año en la B Nacional pudo estar a la altura de las circunstancias, cuando jugó 34 partidos y marcó 10 goles, 3 de ellos el día del ascenso ante Gimnasia en Jujuy.  Sin embargo, los hinchas no le perdonaron sus actuaciones anteriores y viarios se manifestaron en redes sociales festejando su partida a Colo Colo de Chile.


Posteriormente la carrera de Toledo tuvo otro bajón. No rindió en Chile y tampoco en Uruguay, donde pasó sin pena ni gloria por Peñarol. Se fue a probar suerte a la segunda de Méxicoy y apenas pudo convertir 3 goles en el desconocido Lobos BUAP, equipo secundario de la ciudad de Puebla.

Su regreso a la Argentina se dio para jugar en San Martín de San Juan, que lo buscó para reemplazar al lesionado Carlos Bueno tras el recordado choque en un partido ante Boca con Agustín Orión. Los 9 goles que marcó en 21 partidos hicieron que Vivas se fije en él y el Club lo contrate a préstamo.

 

 

La sanción por doping fue una complicación en la competencia interna por los goles de Bailone y la titularidad de Viatri, aunque Vivas lo considera especialmente. Su capacidad para marcar tantos y ser el terminador de jugadas que el técnico busca lo potencian como una variante que en el corto plazo comenzará a tener minutos en cancha.