El gran debate: elegí al mejor 5 de la historia

El momento de Braña ameritaba la pregunta y los lectores de la Web dieron su veredicto: a través de una encuesta lo posicionaron en primer lugar por sobre dos glorias del Club. Un enorme reconocimiento a un jugador fuera de serie.

05/12/2017 08:23 Noticias
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Las comparaciones siempre son odiosas. Principalmente porque muchas veces resultan injustas. Pero también son inevitables. Y a partir de esa forma de ser y vivir que tenemos los argentinos desde la web nos preguntamos si Braña es el mejor 5 de la historia de Estudiantes y se lo preguntamos a los lectores. Tal vez sea una encuesta que encierra una falencia reconocida por nosotros mismos, ya que buena parte de los votantes no vio a Pachamé, casi no vio a Russo y vivió la gloria con el Chapu como uno de los abanderados de la mística. Sin perjuicio de ello y con el mea culpa puesto a disposición, creemos que la encuesta se ajusta a la realidad de lo que opina una porción (mayoritaria) de los hinchas: Braña es el mejor 5 de la historia de Estudiantes.


Braña arrasó en la encuesta. Cosechó más del 70% de los votos y les sacó un campo a otros dos emblemas. Tanto Carlos Pachamé como Miguel Russo marcaron una época en el Club. Sin embargo, muchos de los votantes casi no los vieron jugar. Sin perjuicio de ellos está claro que ambos son de los jugadores más importantes de la historia en una posición neurálgica. Pachamé fue caudillo en un equipo donde garra sobraba. Su juego marcó un antes y un después. Su despliegue, su garra y su contagio fueron fundamentales para conseguir todo lo que el equipo de Zubeldía ganó. Y Russo no sólo fue un gran volante central que también fue campeón en la década del 80’ sino que además la única camiseta que vistió fue la de Estudiantes. Imagínense ustedes, lectores de menos de 30, la capacidad que tenía que jugó como único volante central en un mediocampo compuesto por tres volantes creativos (Ponce, Sabella y Trobbiani) con casi nula obligación de marca. 

Lo del Chapu ya resulta reiterativo, aunque no por ello menos relevante. Sucede que su regularidad es envidiable. A lo largo de sus diez años en el Club -salida a Quilmes de por medio- logró mostrar un rendimiento superlativo y una regularidad envidiable. Llegó siendo un correcto volante externo y se va a retirar siendo el mejor volante central de la historia del Club. Su despliegue es envidiable, pero también su pase en profundidad. Su garra para jugar cada partido nunca falta y sus lujos encubiertos (casi sólo para entendidos), tampoco. Es más, hasta de vez en cuando convierte algún y la mayoría son de envidiable definición.

 

Muchas veces se ha dicho que Braña creció como jugador al lado de Verón. Y es una apreciación correcta. De todas maneras, aún sin Verón a su lado, el Chapu jugó partidos memorables. Y lo sigue haciendo. Hoy con 38 años y unas cuantas molestias físicas en el lomo que no le permiten entrenarse con normalidad, es el mejor jugador del equipo. ¿Cuánto hace que no juega un al partido? Muchísimo. Es más: cuando el equipo juega mal, el es el único que se salva, dejando en claro que su calidad y rendimiento son superlativos más allá de cualquier subjetividad o preconcepto.


Rodrigo Braña es el jugador del momento. Acaso suene exagerado para varios, pero su actualidad se complementa a la perfección con todo lo que logró. Su entrega por el Club amerita un reconocimiento que excede una camiseta por los 500 partidos: el Chapu alcanzó la gloria y contra eso no hay con que pelear.