Para Bernardi lo que es de Bernardi

Si hay algo que reconocerle al DT, es que no le templó el pulso para sacar a los pesos pesados. Y que salvo en el caso del Chavo, en los últimos dos partidos metió dos plenos: Lattanzio y Melano.

05/12/2017 09:09 Opinión
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Que Estudiantes está en un momento de transición, en un período de indefinición, de búsqueda de estilo, de reacomodamiento, en el medio de una etapa que hace mucho no vivía, no hay dudas. A este equipo no le sobra nada y le falta mucho. Principalmente, porque dejó de ser eso mismo: un equipo hecho y derecho. Vale una sola pregunta para sostener esta idea: ¿Cuál es la formación titular-titular de Estudiantes? ¿Alguien la sabe con certeza? ¿Alguien podría confirmar al menos 9 jugadores de los 11 como sí pasaba hace poco tiempo?

Acaso sólo algunos apellidos podrían decirse sin repetir y sin soplar y, en algunos casos, porque no hay otros nombres capaces de competir por ese lugar. Ahora bien, ¿cuál es la responsabilidad del técnico en toda esta situación? Hay una realidad: desde que llegó, Bernardi cambió siempre el equipo, lo tocó todas las semanas, en todos los puestos. Y no siempre por obligación. Fue su intención levantar el nivel individual poniendo a los que mejor veía/creía que estaban, mover la estantería con modificaciones fuertes, encontrar variantes. Esto atentó contra el funcionamiento, es cierto. Estudiantes no juega bien. Luce ordenado, sí. Está mejor plantado, también. Pero aún no tiene un estilo. Quizás es cuestión de darle tiempo a esa búsqueda.

Dicho esto, para Bernardi lo que es de Bernardi. Si hay algo que reconocerle es que no le tembló el pulso para, en esa búsqueda, sacar a los pesos pesados. A su lado se sentaron Desábato, la Gata, Pavone, Damonte… Los últimos tres, en Córdoba. Y salvo en el caso del Chavo (Campi no logró justificar en cancha por qué lo reemplazó), podría decirse que acertó, que al menos en los dos últimos partidos metió dos plenos para hacer saltar la banca.

Lattanzio fue toda una sorpresa contra Atlético de Tucumán. Jugó con la mochila de reemplazar a la Gata, fue figura ese partido y ante Talleres mostró continuidad. Bernardi lo vio. 

Melano fue otra apuesta arriesgada del DT. Dejar afuera Pavone luego de su gran partido contra los tucumanos, luego de sacrificarse fajándose contra los centrales, atentando incluso contra la confianza que necesita el Tanque para volver a ser... ¿quién lo hubiera imaginado? Entró el ex Belgrano y, más allá del nivel bueno o malo, si lo que cuenta es el resultado, pues marcó el gol del triunfo.

En ese camino, también vale mencionar a Iván Gómez, a quien sostuvo en cancha con la vuelta de Braña, para dejar afuera a Damonte. ¿Alguien puede decir que el pibe no se la bancó? ¿O que no merecía seguir en cancha? Contra los tucumanos se fue ovacionado. Y en Córdoba la peleó codo a codo con el Chapu.

Bernardi sumó crédito en estos dos partidos más allá de los triunfos. Donde puso el ojo, puso la bala. En este tiempo, no es poco.

Foto: Prensa de Estudiantes de La Plata.