Pachamé fue sinónimo de guapeza

Daniel “El Profe” López, comentarista de FM Classique, también opinó sobre quién fue el mejor volante central de la historia del Club y se inclinó por El Caudillo. Conocé sus motivos en esta nota.

07/12/2017 08:44 Noticias
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 Carlos Pachamé, Miguel Ángel Russo y Rodrigo Braña son, seguramente, los mejores volantes centrales de la era moderna que vistieron la camiseta de Estudiantes de La Plata. Ahora bien, ¿cuál es el mejor de los tres? Para mí no hay dudas: Carlos Oscar Pachamé.

Veamos. Los tres -años más, años menos- han permanecido en equipo titular por más de una década. Los tres han obtenido campeonatos y jugaron en el campo local y el internacional. Los tres tuvieron minutos en distintas ocasiones en el Seleccionado Nacional con eliminatorias incluidas. La gran masa Pincharrata los admiró y tomó como referentes a los tres. Con diferentes personalidades, han encajado a la perfección dentro del ADN de Estudiantes. Sin entrar a buscar el pelo en el huevo, este pequeño muestreo estaría arrojando un empate en una hipotética compulsa. Sin embargo, y a mi modesto entender, Carlos Pachamé les saca una ventaja a Miguel y al Chapu. Los años que ya tengo encima a menudo me hacen -como a muchos- renegar por el impiadoso paso del tiempo. Sin embargo, en ocasiones como esta agradezco haber pasado largamente los cincuenta pues, por ejemplo, eso me ha permitido ver jugar a los tres y así, poder fundamentar esta preferencia.

Difícilmente Estudiantes vuelva a contar con un jugador que corra y que tenga la personalidad de Pacha. Esto no quiere decir que Russo y Braña no hayan corrido y que sean o hayan sido permisivos y tolerantes. Todo lo contrario. El tema es que Pachamé era un jugador fuera de lo común. Allá por los años setenta, River había formado un equipo extraordinario (el bicampeón de Labruna) pero el Estudiantes de Bilardo le ganaba siempre. En uno de esos partidos, y como si fuera un capricho del juego, tres jugadores millonarios quedaron haciéndole un “loco” al volante oriundo de Ensenada. Una, dos, tres, cuatro veces se la tocaron y Pacha no dejaba de correr en medio de esos rivales que dominaban claramente la situación y parecían gozar mientras lo ridiculizaban. Sin embargo, y después de una gran cantidad de toques, les robo la pelota y se la llevó. No recuerdo como termino aquella jugada. Lo que sí recuerdo fue como toda la gente de Estudiantes se levantó al unísono para ovacionar al que jugaba con la camiseta número siete. Nunca volví a ver jugada semejante. Y nunca la voy a olvidar.

 En cierta oportunidad, estaba haciéndole una pequeña entrevista en la zona trasera de la vieja techada en 57 y 1 a Ramón Aguirre Suarez. Fuera de tema, y sin que yo se lo pidiera, el tucumano me dijo: “¿Sabes quién fue el tipo más guapo que yo vi dentro de una cancha? Aquel que está allá”. El que estaba a tres metros era Carlos Pachamé.