¿Para qué esperar más, Patón?

Aunque Bauza no lo citó para esta ocasión, la presencia de Ascacibar en la Selección tendría ser parte de una renovación necesaria y de una apuesta a futuro que también incluya a Rulli.

27/09/2016 01:22 Opinión

La circunstancia había planteado un llamado de necesidad y urgencia: a partir de las lesiones de Augusto Fernández y Lucas Biglia, Edgardo Bauza se vio obligado a reforzar la línea de volantes para la próxima doble fecha de Eliminatorias. Y aunque sonaron fuerte los nombres de Santiago Ascacibar e Iván Marcone, dos hombres del medio local, el Patón finalmente se inclinó por Guido Pizarro, ex Lanús y actual volante de Tigres, de 26 años.

Ahora bien, aunque no lo haya convocado esta vez, que el Ruso aparezca en la órbita del seleccionado Mayor no es sorpresa. Ya era parte de la lista de los 60 jugadores que Bauza viene monitoreando más allá de los habituales convocados para las Eliminatorias, la rompió en los Juegos Olímpicos y de regreso al torneo doméstico vienen sosteniendo ese mismo gran nivel. 

"El Mascherano del futuro", como lo definió el Vasco Olarticoechea, su DT en Río 2016, ya no es una revelación. 

Y por lo tanto, no es descabellado que el entrenador de la Selección piense en él, como tampoco lo sería que empiece a ser tenido muy en cuenta en este tiempo. Ascacibar, de hecho, debería ser una opción más frecuente en el predio de Ezeiza.

 ¿Por qué? Porque es tan cierto que Rusia 2018 está acá nomás, como que ese Mundial también presume el final de un ciclo para varios jugadores de esta camada. De hecho, puede ser el último Mundial de Messi (a Qatar 2022 llegaría con 35 años). Y por razones de edad, será el último de Mascherano y de la mayoría de los futbolistas del staff permanente. Por eso, la renovación debería empezar desde ahora. No sólo para refrescar un plantel que viene marcado con las finales perdidas, sino también para que los más jóvenes empiecen a ganar roce de prácticas, conocimiento, sentido de pertenencia y solvencia a la hora de ponerse la celeste y blanca.

 Así como Bauza dijo que "Alario es el futuro" (y ya es uno más), también lo es Dybala y también debería serlo Ascacibar. Y del mismo modo, Gerónimo Rulli. No se trata de un pedido antojadizo. No tiene que ver, únicamente, que sean jugadores nacidos en el semillero de Estudiantes. En el caso del arco, ¿es necesario que, con un arquero indiscutido como Romero, los otros dos del plantel superen los 30 años? ¿No sería mejor que al menos el tercero de la lista sea un proyecto Qatar 2022? 

Rulli dio probadas muestras en Río de que el arco de la Selección Argentina no le pesa ni un poquito, como tampoco le pesó el arco de Primera en Estudiantes ni el de la Real Sociedad en la mejor liga del mundo. 

Si ese lugar se lo tiene que dejar Andújar (aunque hoy su nivel está muy por encima del de Guzmán), se lo dejará Andújar. Al fin de cuentas, Mariano ya participó de dos Mundiales y llegará a Rusia con 35 años. Pero el 2016 no debería terminar sin que Ascacibar y Rulli empiecen a convivir con Messi, Mascherano, Romero y Cía...