Tapas clásicas

Durante esta década, Animals! también acompañó el ciclo más exitoso de la historia de los clásicos. Y muchos de ellos, claro, tuvieron su portada. En esta nota, las diez que dejaron su sello en la colección

28/09/2016 15:54 Noticias

Así como Animals! pudo acompañar el segundo ciclo deportivo más exitoso del Club, también pudo reflejar la era más exitosa de la historia de los clásicos. En efecto, en esta década Estudiantes no sólo marcó un antes y un después en los libros con el 7 a 0, sino que rompió todos los récords de victorias consecutivas, rachas invictas y, al fin de cuentas, supremacía en el historial. De hecho, la actual es la mayor paternidad que se haya visto jamás. 

Por lo pronto, desde el 2005 a 2016, se jugaron 18 episodios y Estudiantes ganó 12, empató cinco y perdió sólo uno, con la terrible estadística goleadora de 35 gritos a favor y sólo 11 en contra. Pues bien, la colección de Animals! ostenta diez tapas que reflejan esa paternidad. Aquí, una manera de revivirlas.

 1) La primera, la mejor

La mayor goleada de la historia marcó, a su vez, el comienzo de la Revista. La elección de la tapa no admitía dudas: había que reflejar un número que quedará para siempre en los libros del fútbol argentino y en la vida de los hinchas. Y así fue. El 7, al fin de cuentas, lo decía todo.

 

 

2) El primer aniversario de una fecha eterna

El mes próxiomo se cumplirán diez años de aquel 7 a 0. Por lo pronto, en 2007, Animals! celebraba el primero con una tapa que recordaba aquel 15 de octubre. Para la ocasión se eligió una portada que tuviera el sello de los clásicos afiches de película. Porque al fin de cuentas, todos se acordarán dónde estuvieron y qué hicieron ese día histórico.

 

 3) De la mano de la Bruja

 Estudiantes le ganaba a Gimnasia 2 a 1 con goles de Maggiolo, jugando gran parte del partido con dos hombres menos. Con Verón en cancha, lograba la cuarta victoria al hilo y ratificaba su supremacía en los clásicos, como en los tiempos de Juan Ramón y los campeones de Zubeldía. De ahí, el título de la portada: Gloria al padre.

 

 

4) Cinco al hilo

Una cifra difícil de alcanzar en todo sentido. Con el 3 a 1 en el Apertura 2008, Estudiantes logró algo que pocos equipos consiguieron: ganarle cinco partidos consecutivos a su eterno adversario. Sólo otros dos clásicos habían llegado a esa cifra: Independiente con Racing y San Lorenzo con Huracán. La tapa de Animals!, con la mano abierta, pedía más. Hubo más.

 


5) La otra paliza

 El 29 de agosto del 2009 pudo darse otro 7 a 0. Si no ocurrió, fue porque Estudiantes esa vez sí tuvo piedad. Pero en la cancha, hubo paliza. Y la tribuna, una fiesta inolvidable, única. El equipo venía de ser campeón de América y ese día le ofreció la Copa ganada a su gente. ¿Cómo lo hizo? Con otra goleada a Gimnasia. ¿Qué más se podía pedir? La vuelta olímpica, tras el partido, quedará como unos de los recuerdos más emocionantes de la vida de esa multitud que esa tarde reventó el Ciudad de La Plata. La portada, entonces, se caía de maduro. Fue eso: La fiesta del Siglo.

 

 

6) El Rey León

Estudiantes le ganaba 2 a 0 a Gimnasia por el Apertura 2010 y no sólo se encaminaba a un nuevo título local, sino que plasmaba una supremacía que, desde el juego, ya pintaba para ser la mejor de todos los tiempos. Por lo pronto, con siete partidos de ventaja en el historial, se ponía en la puerta del récord del 76, cuando había llegado a ocho de diferencia. El Rey clásico, entonces, era eso: el reinado en un situación que ya se hacía costumbre.

 

7) Sentido de pertenencia

El triunfo por el Clausura 2011 quedó marcado por varios episodios: fue la primer victoria con público exclusivo de Gimnasia y la primera sin Verón en cancha. El rival era dirigido por Cappa (adversario ideológico) y tenía a Guillermo (referente histórico de ese club) como capitán. Con ese 2 a 0, Estudiantes igualaba la mayor diferencia clásica de la historia: ocho de ventaja. Y, como si fuera poco, sería la tarde en la que Gastón Fernández confirmó su evangelización: metió el primer gol, se besó el escudo del Club ante el escenario más hostil posible, y le sumó un plus inolvidable a su gol en la final de la Libertadores. Animals! quiso reflejar todo eso: la identificación de aquellos jugadores no nacidos en la Institución que jugaron como si lo fueran. Sobre todo, en partidos de alta trascendencia.

 

8) El triunfo que faltaba

Con 11 jugadores, con 10, con 9, por la mínima ventaja, por goleada, por recontra goleada, con Verón, sin Verón, con Cappa y Guillermo, con gente y sin gente... Y esa vez, en 60 y 118. Sí, con el 1 a 0 con gol de Jara, Estudiantes cortaba una racha de diez partidos sin ganar en el Bosque (19 años) y rompía el mito: En el Bosque también...

 

 9) A papá

El 1-1 del 2015 sirvió, en esta ocasión, sólo para estirar la racha invicta en los clásicos. Con esa igualdad, Estudiantes sostuvo esa marca en el Estadio Ciudad de La Plata ante Gimnasia y además mantuvo su ventaja de diez partidos en el historial. Leo Jara marcó el gol del empate en un partido que pintaba complicado por lo mal que había jugado el equipo. Y la llegada de su hijo Benicio, le dio pie a otra tapa de la revista: La Paternidad.

 

10) La mejor despedida

La última edición papel de Animals! se despedía a lo grande. El 3 a 0 a principios de este año con dos goles de Gastón Fernández (en el segundo la picó en el penal) dejaba su sello para la mayor paternidad de la historia y también para el final de una década inolvidable de la Revista. El título mezcló el adiós con la alegría, en una frase made in Carlos Bianchi: Chau, felicidades.