Braña, figura a los 37, el ídolo que Merlo nunca pidió

Llegó en 2005 y costó 450.000 dólares por el 50% del pase: la otra parte nunca se reclamó. Mostaza le confió que no era su prioridad y él no pensaba quedarse mucho en el Club. Se hizo ídolo. Y uno de los refuerzos más trascendentes de la historia.

03/10/2016 08:28 Noticias
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Papá de Valentina y Nacho; hijo de Roxana y Enrique; hermano de Javier (46) y Silvana (43); el más chico y mimado de los tres porque "llegó medio de contramano"; el que hoy todos llaman Chapu (hasta sus propios hijos) por el traje del Chapulín Colorado que le ponía siempre su tía Irma; el que nació un 7 de marzo, el mismo día que unos cuantos años antes, en 1876, se le concedió al escocés Graham Bell la patente del teléfono; el que de pibe quería atajar como el Loco Gatti; el que empezó jugando de wing derecho al hockey por legado de sus hermanos; el que tuvo su primera frustración en el fútbol cuando Independiente lo dejó libre en la Novena; el hombre, el histórico, el ídolo, que a los 37 años volvió a dar cátedra en un clásico. Ese es Rodrigo Braña.

El jugador que en el choque ante Gimnasia conmovió a su propio técnico. "Un partido increíble el del Chapu. A pesar de su edad y de algo que no se ve, como las molestias que arrastra hasta el inicio del partido, que hace que tenga que inyectarse para reducir el margen de dolor con el que juega, demostró toda su jerarquía", dijo Nelson Vivas. Sí, así llegó Braña a este partido. Ya había dicho el DT que no estaba al 100%. Sin embargo, esa ventaja que dio nunca se notó en la cancha. Se puso el equipo al hombro y hasta se sacó chispas con Sebastián Romero, el rival que tuvo adentro, el amigo que tiene afuera. "Chirola es de lo mejor que me regaló el fútbol. Y la verdad es que esta vez me cagó a patadas, jajaja. La verdad es que ninguno de los dos regalamos nada".

 

 

Podrá discutirse y debatirse en qué puesto, pero Braña está indudablemente en el top ten de los refuerzos más trascendentes de la historia de Estudiantes. Y eso que, cuando llegó, en el 2005, el técnico de ese momento no lo había pedido. "Es cierto, me lo dijo Mostaza Merlo. Un día, en la concentración, me esperó y me metió en un cuarto. Me contó que yo mismo me había ganado la titularidad en la cancha. Porque en realidad había sido la dirigencia la que me trajo y que él no se había opuesto, pero que su prioridad era Bastía, que después también vino. Me fue de frente y se lo agradecí", le contó a Animals!

Por él, en este momento, el Club pagó 450 mil dólares por el 50% de su pase, un gran negocio sin reventa. Porque Estudiantes usufructuó todo en la cancha. Y cómo: dos títulos locales, una Copa Libertadores, una final del mundo, el mejor socio del mejor Verón. "Encima, el otro 50% de mi ficha era de una empresa que gerenciaba a Quilmes, que después se fue. Quedó todo en la nada. Nunca reclamaron esa otra mitad".

 

 

 

El Chapu, por ese entonces, pensó que llegaba a Estudiantes de paso. Y se quedó ocho años. "Por cómo estaba el fútbol en ese momento, era difícil pensar en estar un año o dos en un equipo. Lo que a me tocó vivir acá no es algo común. Me acuerdo de que cuando me contrataron, Quilmes iba a jugar la Libertadores y yo estaba de pretemporada en Necochea. Me vine solo en micro a La Plata. Mis amigos me decían que estaba loco, que cómo iba a ir a un club que peleaba el descenso pudiendo jugar la Copa. Pero hoy me dan la razón, je", relató.

Braña, como muchos de los jugadores campeones de este ciclo, quedó marcado a fuego por Simeone, por Sabella y por Verón. Fue el primer DT quien pulió su juego y le encontró su verdadero puesto como volante interno. Fue Pachorra el que lo perfeccionó. "El Cholo nos marcó un progreso futbolístico en pequeños detalles y grandes cosas. Con él seguimos una línea. En juego, en mentalidad... Por ejemplo, yo estaba acostumbrado a dar pases lentos y él me exigía que diera los pases fuertes, al ras y al pie. A partir de ahí el equipo se fue contagiando. Se empezaron a dar pases fuertes, hacia adelante, arriesgando y eso tuvo que ver con aquello que incorporamos con él". ¿Y Alejandro? "La simpleza. Es un técnico que siempre apreciamos como persona y también por sus enseñanzas. Supo entender que, cuanto más simples sean los conceptos, mejor es para un jugador. Nos potenció a todos. Al igual que Sebastián. La Bruja siempre nos dio ese salto de calidad que necesitaba el plantel".

 

 Mientras Braña le siga ganando así al DNI, será difícil pensar cuál será su futuro cuando se retire. Por lo pronto, estará pendiente un viejo sueño que le confió a Animals! en el 2010. "A mí me gustaría ser entrenador. Nuestra idea siempre fue que el Flaco Alayes sea la cabeza del grupo y el Chavo y yo los ayudantes", contó. Hoy Agustín está en otro rol, pero la idea no se puede descartar (ver también: Vivas postuló a Desábato como DT). Incluso, la posibilidad de que suceda esa respuesta a una pregunta premonitoria que le hizo la Revista justamente hace seis años...

-¿Qué te parece Verón presidente y ustedes como trío de técnicos en Estudiantes?

-Ja, la Bruja se calienta y duramos dos partidos. Si no ganamos los primeros dos por goleada, volamos. Pero capaz que se puede dar, eh...