¿Y si Nelson reparte de nuevo?

El equipo rinde en los números pero está en deuda en materia ofensiva. El técnico debe encontrar a los que mejor estén y aceitar los movimientos de ataque.

05/10/2016 17:22 Opinión

Los números no deben tapar el bosque. Que el hecho de que el equipo se encuentre puntero y sin goles en contra no inhiba la necesidad de mejorar un rendimiento que hasta aquí no ha sido lúcido, al menos no lo ha sido en materia ofensiva, creativa.

Acaso este breve receso deba ser aprovechado por Nelson Vivas para procurar un mejor funcionamiento colectivo en ataque. Es cierto que no son muchos los nombres que pueden hacer la diferencia, pero no menos cierto es que algunas individualidades están lejos de su nivel o al menos del que supieron mostrar no hace tanto tiempo. Los casos emblemáticos son los de Solari y Cavallaro.

Al equipo le falta chispa, atrevimiento y circulación. Tanto Solari como Cavallaro eran, precisamente, dos buenos estandartes de esas virtudes. Con ellos se podía esperar desequilibrio en el mano a mano y llegada profunda. Hoy son piezas perdidas en el tablero. Tan perdidas que a veces queda la sensación (como ocurrió en el clásico) de que los cambios posicionales que con ellos prueba el entrenador se deben a un intento por que no molesten más que por procurar hacerle daño al rival.

Hay datos objetivos que ratifican los bajos rendimientos de ambos: son cambios cantados en los segundos tiempos. También son adivinados los ingresos de Lucas Rodríguez y Graciani. El primero pide un lugar como titular, ya que casi siempre resulta una variante revulsiva en el ataque; el segundo no ha justificado hasta aquí su presencia entre los once.

Si se toman en cuenta los antecedentes de Vivas y su búsqueda constante, puede anticiparse que podría meter mano en el equipo, más allá de la vuelta o no de Damonte. Ya sentó en el banco a Aguirregaray, acaso no tanto por su rendimiento sino por cierta indolencia o apatía a la hora de jugársela.

Hasta aquí a Estudiantes le alcanzó con la solvencia y la contundencia para estar puntero. Y esas virtudes no sólo se evidenciaron por rendimientos individuales (el arquero, los centrales, los volantes centrales) sino también por un trabajo colectivo del que Nelson es autor intelectual. Ahora se espera que el técnico sepa recuperar el nivel de algunos futbolistas, echar mano del plantel y aceitar movimientos de posesión y ataque que por el momento son mínimos.