"Bilardo es como mi segundo padre"

El domingo, Angeleri jugará por primera vez contra Estudiantes. Definiciones de ese pibe que se sobrepuso a todo: la mejor ocurrencia del Narigón, su fama de metrosexual, sus inversiones en su pueblo, la final contra Boca y de qué club era hincha de chico...

20/10/2016 09:05 Noticias
img

Será su primera vez ante Estudiantes. Sí, Marcos Angeleri, que en febrero se incorporó a San Lorenzo, vivirá el domingo un partido muy especial. Justo él que nació en las Inferiores, que se crió con los dogmas del Club, que la peleó, que venció a las críticas, que fue campeón, que se fue a Europa, regresó y volvió a partir, seguramente afrontará ese partido que nadie quiere jugar.

 En esta nota, un repaso por sus mejores frases en las 68 preguntas de Animals!, un sello de la Revista.

 -¿Qué ayudó más: la pinta a la carrera o la carrera a la pinta?

-Nunca estuvieron ligadas esas dos cosas. Si bien hoy en día puedo tener algún trabajo extra por eso, si estoy donde estoy es por el sacrificio que le puse y sigo poniéndole.

 -¿Qué trabajo extra hiciste?

-Hice un par de publicidades. Me entró dinero extra, lo que no veo mal, mientras sea saludable lo que haga y dentro de los parámetros que puede manejar un deportista.

 -Con la publicidad Cubero consiguió algo más: se casó con Nicole Neumann.

-Yo estuve ahí también. Y la verdad es que a él le fue bastante bien: formó una familia.

 

-¿Lateral o líbero?

-Me da lo mismo cualquiera de las dos funciones. Lo importante es jugar. Donde sea. Claro que siempre me sentiré más cómodo defendiendo que definiendo la jugada.

-Definí a estos técnicos con un concepto: Malbernat...

-Un tipo del Club que me enseñó a querer y valorar a la Institución y su pasado.

-Bilardo.

-Como un segundo padre para mí. Y también para todos los chicos que él promocionó y que le dieron cosas importantes al Club. Sin él a mí me hubiese costado mucho ganarme el cariño de la gente y un lugar en la Primera.

-Mostaza Merlo.

-Me dejó códigos. Se la juega por el jugador.

-Simeone.

-Me formó como jugador. Me hizo dar un salto de calidad.

 -Astrada.

-Me enseñó el oficio de defender y dejar todo en la cancha.

 -Sabella.

-Tiene cosas de Cacho, en lo que respecta su identificación con el Club; de Bilardo, porque es como un padre; del Cholo, porque aprendí muchísimo... Me llamaba la atención cómo te potenciaba una charla suya.

 

 

-Tu top five de gustos musicales.

 -Soda Stéreoy Los Redondos. Luego, viene un pelotón importante: Los Piojos, La Renga, Los Stones, U2, Pink Floyd, The Police... Hasta Sui Generis, Los Iracundos y Credence. Mi viejo me inculcó el gusto por la música. Tenía una banda.

 -¿Qué le harías al que se le ocurrió llamarte Mambrú?

-Le preguntaría de dónde lo sacó. Si me hubiese conocido se habría dado cuenta de que el look no era para ese apodo.

 -¿Sos un metrosexual?

-No, para nada. Lo único que me gusta es vestirme bien. Nada más. No tengo cuidados por encima de lo que es la media.

 -¿Cuándo te sentiste peor: cuando te insultó todo un estadio o cuando te lesionaste la rodilla?

-Cuando me lesioné, sin dudas. Cuando me insultaron, sabía que tenía revancha. Cuando me lesioné, eran ocho meses. Pero en ninguna bajé los brazos.

 

 -Jugaste ese partido con Tigre porque te habían expulsado en Uruguay por la Copa. Sin esa roja, acaso no te hubieses lesionado. ¿Fue el destino?

-No sé si el destino. Pero sí creo en las coincidencias, en cómo se dio todo para que pasara. Si hoy me preguntaran si jugaría ese partido de nuevo, respondería que sí. Te puede pasar en cualquiera lado. Es más, me pasó a mí, siendo que viví haciendo trabajos preventivos de articulaciones y ese tipo de cosas. El médico me decía que no se explicaba que justo a mí me hubiera pasado.

-¿Cual fue la ocurrencia más insólita de Bilardo?

-Siempre salía con cosas que nos sorprendía. Me acuerdo que una vez, los más chicos hacía como 15 días que estábamos concentrados, y nos preguntó si estábamos aburridos. Por supuesto que dijimos que sí. Preguntó y se fue. “Uy –pensamos-, nos va a dejar salir”. Al rato nos trajo un mago para que nos divirtiéramos un poco.

-¿La final con Boca fue tu mejor partido?

-Tuve mejores que ese, pero sí me ayudó con la gente. Sirvió mucho, porque no es lo mismo entrar con el respaldo de la gente a hacerlo sin él.

 

-¿Cuál es el jugador por el que darías la mitad de tu sueldo para que jugara siempre con vos?

-Por dos: Sebastián y José Sosa. Son dos jugadores distintos al resto. Sebastián te da descanso, José le da desequilibrio al equipo, con un movimiento se saca dos tipos de encima.

-Dolina dice que prefiere jugar en un equipo de malos jugadores pero amigos. ¿Vos?

-Coincido, absolutamente. A la larga, vas a ganar. A mí me pasó, existe reciprocidad: vos te la jugás por mí y yo me la juego por vos. En cambio, si no tenés ninguna relación, lo más probable es que cada uno cuide su quintita. Así le irá al equipo. En Estudiantes los resultados estuvieron a la vista.

-¿Invertís la plata que ganás o la gastás mal?

-No gasto nada. Bah, nada que no deba gastar. Todo lo que tengo lo invierto, ni siquiera me he ido de vacaciones al exterior.

-¿Invertís en inmuebles?

-Compré inmuebles y tengo una empresa de transportes en mi pueblo.

-¿Conocías el ramo?

-No. Siempre quise invertir en mi pueblo, que es una zona de mucho campo. Se cultiva soja, maíz, girasol…


-¿Qué no le perdonarías a un compañero?

-La falta de profesionalismo. Eso no se perdona. Que no se cuide, que salga de joda el día antes del partido… Es una falta de respeto. Perjudica a sus compañeros, y eso es imperdonable.

-¿Qué códigos son los que deben manejar los jugadores en un plantel?

-Profesionalismo, entrega, garra, responsabilidad, compañerismo, priorizar el grupo por encima de lo personal, respeto a la institución. Esos son básicos.

-¿De qué equipo eras hincha de chico?

-En mi pueblo, 30 de Agosto, eran todos de River o Boca. Yo era de Boca porque alguien en mi familia era de Boca. Pero ahora cambió todo eso, allá hay camisetas de muchos clubes, y de Estudiantes hay un montón.

-¿De Gimnasia se ven?

-La verdad, no.