ADN Vivas: un entrenador a lo Estudiantes

Nelson tiene frases y un modo de pensar que tranquilamente se podrían aplicar a la historia pasada y contemporánea del Club. Aquí, un repaso de varios conceptos que tienen el sello de la Institución: trabajo, dedicación, perseverancia y humildad.

27/10/2016 10:22 Noticias
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Podría decirse que es una sorpresa. Porque no nació en el Club, porque no es hincha, porque no se gestó en las entrañas de City Bell. Pero a su vez, también podría decirse que no tanto: porque ya trabajó en el Club, porque conoció su idiosincrasia, porque convivió con campeones del mundo y porque fue campeón como cuerpo técnico.

 Como sea, Nelson Vivas tiene rasgos claramente identificados con el pasado y el presente de Estudiantes. Y en la entrevista que le dio a La Nación, hay un montón de frases que lo confirman. Aquí, un repaso de sus principales declaraciones con el ADN pincharrata.

 Humildad:

"Tenemos un montón de limitaciones y el más limitado de todos soy yo. Me pongo primero dentro de las limitaciones que tenemos y lo digo convencido. En el momento que creamos que somos más de lo que realmente somos, se empezarán a carcomer los cimientos que nos trajeron hasta acá".

 Autocrítica:

"A veces siento que mi conducción se carga de grises por dudas o inexperiencia, y siento que mis jugadores necesitan más de mí. Que no tengo todas las respuestas para ellos. Trato de dar lo mejor y de ir evolucionando".

Superación:

"En el buen momento, mi idea, es dejar de mirar el vaso lleno para enfocarse en el vacío. De nada serviría si yo ahora, que estamos primeros, dijera 'no se puede estar mejor'. Tengo que ser consciente de lo que se hizo bien pero, sobre todo, intentar corregir las limitaciones".

 Criterio:

"La verdad es que uno siempre trabaja para ganar. No sé si este comienzo era esperable, pero sí es consecuencia de un montón de cosas: la estabilidad, la tranquilidad con la que trabajamos, un plantel bastante estable, chicos que se han formado con una buena infraestructura detrás, una dirigencia que ha mantenido una línea en los diferentes procesos. Eso al jugador le ahorra tiempo y le naturaliza cosas. Si yo al llegar le decía a Desábato que ahora íbamos a jugar largo, sin salidas organizadas, le hubiera modificado un montón de patrones que viene trabajando hace años".

Mirada amplia:

"Uno debe organizarse con los recursos que tiene, en el fútbol y en la vida. Yo no puedo pretender que el club hipoteque su economía y en base a eso nos vamos organizando".

 


Laboratorio:

"Tácticamente fuimos muchos más estables el semestre pasado. Tiene que ver un poco con no ser tan previsibles, y después variamos las formas a veces pensando en el rival y a veces pensando en potenciar nuestras virtudes. Ensayamos diferentes variantes y la verdad es que no nos atamos a una única forma. Trabajamos mucho, también, en identificar los momentos porque el juego tiene un montón de momentos y por eso de ninguna manera la propuesta puede ser una sola; se tiene que ir adaptando a lo que vaya ocurriendo".

 Mística:

"Juegues donde juegues, dirijas donde dirijas, la obligación siempre es ganar. Lo primero es ganar. Después se analizarán las formas y cuantas más victorias vengan, más exigencias habrá en el cómo; se va elevando la vara. Al hincha de Estudiantes no sólo le importa ganar. Acá hay una palabra que se escucha mucho y es 'mística': los hinchas de este club no admiten que a su equipo le falte entrega y eso se nota, por ejemplo, en cómo se levanta la gente cuando un jugador suyo gana una pelota dividida. Nuestra búsqueda pasa por jugar bien, y lindo si es posible, aunque el objetivo final es ganar: no importa si es con un gol de Andújar en el último minuto. Y algo fundamental, para el entrenador, es sentirse identificado con su equipo. A mí me llena cuando el equipo se planta de la misma forma que yo lo sentía como jugador".

 Identificación:

"¿Querés saber qué palabra utilizaría para definir a este Estudiantes? Equilibrio. Si tuviera que elegir una palabra para tatuarme sería ésa, equilibrio. Si hilás fino en cualquier cosa, la palabra siempre es ésa. Yo me pongo contento cuando ganamos, pero no eufórico; me pongo triste cuando perdemos, pero no deprimido; quiero que mis equipos salgan jugando, pero no siempre; quiero que mi equipo termine la jugada, pero sin forzarla. Entonces la palabra para mí es ésa". 

Compromiso:

"Con Braña y Desábato somos amigos, sí. ¿Cómo se lleva? Hay una línea que de un lado y del otro sabemos que no hay que cruzar. Y se puede. Pero no siempre..., entonces, cuando aparecen diferencias, sabemos que es desde la buena fe, entonces se puede volver. Si no hay maldad o segundas intenciones, todo es solucionable".

Respeto:

"Es difícil hablar de Verón como presidente sin caer en la obsecuencia, o que opinen eso de quien declara. Fuimos compañero en Boca y en la selección, fui ayudante de campo cuando él jugaba y, ahora, entreno el equipo del club que preside. Y tal vez suene difícil de creer, pero jamás me dijo 'por qué Este o por qué Aquel', y tiene sobrada experiencia como para opinar y seguramente tiene sus opiniones, pero sabe cuál es su rol y cuál es el mío. Cuando le ganamos a Temperley 3 a 0, y era el cuarto partido consecutivo que ganábamos, yo no estaba conforme con algunas cosas , pero estaba contento. Entonces le pregunté: '¿Estás contento?' Y me dijo: 'Siempre es mejor ganar.' Pero. decime otra cosa la p.. madre, decime que estás contento. Es exigente, pero no se mete".

Detalles:

"Cuando me pasa algo, primero trato de identificarlo, lo analizo y si hace falta pienso en el opuesto. El sólo hecho de intentarlo ya me alivia y creo absolutamente que de esta manera vivís más estable con las emociones y, llevándolo al plano del juego, creo que el jugador que emocionalmente está estable rinde más".

 Perseverancia:

"Marcelo Bielsa decía que los elogios, cuando distienden, debilitan. Es difícil vivir con la delgada línea entre la adulación y el reconocimiento, porque a veces te podés confundir y creerte más de lo que sos".